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EDITORIAL.- Amanece un nuevo año en El Puerto. Con las doce campanadas aún repicando a lo lejos, despedimos anoche 2019 para dar la bienvenida a un año 2020 en el que El Puerto de Santa María tendrá mucho que decir, para bien o para mal.

El año 2019 fue un periodo de transición para la ciudad, con unas elecciones municipales de por medio y un cambio de gobierno que siempre supone un reinicio del Ayuntamiento y una nueva vuelta de tuerca a diferentes formas de actuar y de hacer política.

Seis meses después de las elecciones, y ya en año nuevo con 2020 recién nacido, se acabó el tiempo de rodaje y la puesta a punto de la máquina. Llegó 2020, toca mirar hacia delante, hacer borrón y cuenta nueva, y sacar adelante los temas pendientes y de gran calado para esta ciudad.

“Le pedimos a los Reyes Magos que en 2020 podamos ver luz a la eterna obra de Pozos Dulces”

Por ello, nuestra carta a los Reyes Magos pasa porque en 2020 podamos ver luz a la eterna obra de Pozos Dulces, así como estrenar el Peprichye para la recuperación del casco histórico y tener buenas noticias sobre el recurso de casación por la sentencia que declaró nulo el PGOU de 2012.

Estas son solo algunas pinceladas de los grandes asuntos que tiene pendiente El Puerto por resolver, sin atrevernos siquiera a nombrar el empleo, que es el gran caballo de batalla. Y sin olvidar otras grandes reivindicaciones -que lo más probable es que no vean la luz en 2020- tales como la remodelación del Mercado de Abastos, la estación de autobuses o los nuevos Juzgados.

“El deficiente servicio de limpieza viaria y el escaso nivel de mantenimiento urbano, el talón de Aquiles”

De todas formas, de nada sirve escribir una carta a los Reyes Magos apuntando a los grandes temas, cuando otros más pequeños, pero sí igual o más importantes, duermen el sueño de los justos. Hablamos del gran talón de Aquiles de la ciudad: el deficiente servicio de limpieza viaria y el escaso nivel de mantenimiento urbano que en general tiene El Puerto. Más aún cuando esa falta de gestión de unos y de otros hace que la ciudad ni siquiera pueda permitirse arreglar un semáforo estropeado, convirtiendo un paso de peatones que debería ser un punto vulgar, en un punto negro y trágico.

No hay debate. Más allá de la presunta imprudencia del conductor o del peatón, es intolerable que un semáforo lleve más de dos meses estropeado –en ámbar– en una vía tan transitada como es la antigua Nacional IV que recorre Las Viñas. Es imperdonable, que por unos y otros, la ciudad se encuentre desde hace años sin contrato de mantenimiento para los semáforos y con una plantilla de cuatro operarios municipales en el Área de Mantenimiento Urbano. Esto es más propio de una micropyme en horas bajas que de un Ayuntamiento de una ciudad de 90.000 habitantes.

Por ello, y pensándolo mejor, estrenamos este 1 de enero con nuestra carta a los Reyes Magos pidiéndoles solo una cosa: que 2020 deje para El Puerto de Santa María un contrato digno de mantenimiento urbano. Y a ser posible, que 2020 nos deje también un año con menos reproches a las malas herencias recibidas de los que gobiernan y menos excusas y zancadillas de los que gobernaron. Todo sea por respeto hacia los portuenses y por un mínimo de decencia hacia la familia que hoy comienza el año sin uno de los suyos… sin uno de los nuestros.

Feliz año nuevo. Desde El Puerto Actualidad aprovechamos la ocasión para felicitar el año nuevo a todos nuestros lectores y desearles que este 2020 traiga grandes noticias para El Puerto de Santa María y su gente.
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