El servicio de vigilancia, salvamento y socorrismo de las playas de El Puerto cerró la temporada con 1.968 asistencias en los botiquines y un total de 114 salidas de ambulancia entre el 15 de junio y el 30 de septiembre.

Según el balance del dispositivo, se produjeron 59 traslados al hospital de referencia por diferentes causas, principalmente relacionadas con patologías traumáticas y cardiovasculares.

Durante la temporada, el servicio intervino además, junto al DCCU de El Puerto y el helicóptero del 061, en una parada cardiorrespiratoria sufrida por un hombre que finalmente falleció.

A estas actuaciones se suman 66 asistencias que no requirieron traslado, motivadas principalmente por traumatismos, síncopes y mareos.

El operativo permaneció activo durante toda la temporada alta de baño, con servicio diario en horario de 11:30 a 21:00 horas, reforzando las tareas de prevención, atención de incidencias y respuesta ante posibles emergencias en el litoral.

El dispositivo contó con una plantilla total de 50 profesionales, distribuidos entre las distintas playas y coordinados desde dos zonas operativas: Valdelagrana y Costa Oeste.

Cada una de estas áreas contó con un coordinador y con vehículos pick-up todoterreno equipados con los medios necesarios para responder de forma inmediata ante cualquier incidencia.

En el ámbito marítimo, el servicio dispuso de tres embarcaciones de rescate, situadas en Valdelagrana, Costa Oeste y La Puntilla, con el objetivo de mejorar la cobertura de las zonas de baño y reducir los tiempos de intervención.

El despliegue diario incluyó además a 20 socorristas, repartidos entre las principales playas de la ciudad. Valdelagrana contó con seis efectivos, La Puntilla con tres, La Muralla con dos, Santa Catalina con siete y Fuentebravía con dos.

Además de las intervenciones directas, el dispositivo desarrolló labores de prevención, información y asistencia a los usuarios, con el objetivo de fomentar un uso seguro de las playas y mejorar la capacidad de respuesta ante cualquier incidencia.

Todo el operativo estuvo coordinado por Protección Civil, con el apoyo de su voluntariado, la Policía Local y los módulos de playa.

De forma paralela, el dispositivo especial de Policía Local y Protección Civil permaneció activo hasta finales de septiembre. Los agentes patrullaron diariamente por la arena, los paseos marítimos y los accesos al litoral, apoyados por vehículos todoterreno como quads, pick-up y buggies.

Estas labores se centraron también en la prevención de hurtos y el control de la venta ambulante ilegal, reforzando la presencia policial en las zonas de mayor afluencia.

Como principal novedad de la temporada, la Policía Local puso en marcha una unidad marítima, que realizó tareas de vigilancia y control desde el mar y reforzó la supervisión de las zonas de baño.

El teniente de alcalde de Seguridad y Medio Ambiente, Jesús Garay, ha señalado que el dispositivo ha resultado esencial para mantener la seguridad y la capacidad de respuesta en las playas durante los meses de mayor afluencia.