El Racing Club Portuense podrá finalmente disputar este domingo su encuentro ante el Egabrense con público en las gradas del Estadio José del Cuvillo, después de que se haya suspendido de forma cautelar la sanción federativa que obligaba a jugar a puerta cerrada.
La decisión supone un cambio total de escenario respecto a la situación inicial, en la que el equipo debía afrontar uno de los partidos más importantes de la temporada sin el respaldo de su afición. Con esta suspensión, el conjunto portuense recupera un factor clave en un duelo directo por los puestos de ascenso.
El expediente disciplinario, sin embargo, no queda cerrado, ya que la suspensión de la sanción tiene carácter provisional. Esto implica que la resolución definitiva aún está pendiente y que las posibles consecuencias podrían determinarse en una fase posterior del procedimiento.
El origen del castigo estaba en los incidentes registrados en encuentros anteriores, vinculados al uso de material pirotécnico y comportamientos sancionables en la grada. Estos hechos motivaron inicialmente una sanción que incluía el cierre del estadio y la pérdida de un punto en la clasificación.
Ahora, con la medida en suspenso, el Racing afronta el partido en un contexto distinto, con el apoyo de su afición y con la oportunidad de mantener intactas sus opciones deportivas en un tramo decisivo de la competición.












