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Chuck Norris, especialista en artes marciales, actor, productor, guionista y, en sus últimos años, figura de la cultura pop, ha fallecido a los 86, tras haber sido hospitalizado este pasado jueves en Hawái por una afección no revelada, según ha confirmado la familia.

«Sepan que estaba acompañado por su familia y en paz», dice el texto publicado en la cuenta del actor. Sus allegados han detallado que quieren mantener «en privado» las circunstancias de un «repentino fallecimiento».

Norris fue un actor de acción en películas como Walker Texas Ranger (1993), Delta Force (1986), Desaparecido en combate (1984), y muchas otras. Nacido en Oklahoma en 1940, vivió su máximo esplendor en la década de los 1980.

Estaba orgulloso de ser un ejemplo de rudeza, virilidad y carácter. En su libro «The Official Chuck Norris Fact Book» (2009), reúne sus historias virales y los principios por los que se guiaba.

También escribió libros sobre instrucción en artes marciales, unas memorias, artículos políticos, ficción histórica ambientada en la Guerra de Secesión y mucho más.

Decía Norris que llevaba años muerto, pero la muerte no se había atrevido a decírselo.

Sus seres más cercanos, ha dejado cinco hijos, han declarado: «Para el mundo, fue un artista marcial, un actor y un símbolo de fuerza. Para nosotros, fue un esposo devoto, un padre y abuelo cariñoso, un hermano increíble y el corazón de nuestra familia». Además, Norris vivió con «fe, determinación y compromiso hacia las personas que amaba».

Su familia agradece «las oraciones y el apoyo» enviados por los fans tras conocer su hospitalización. «Para él, eráis sus amigos».

Otro de los momentos más recordados de su emblemática carrera en la pantalla es su combate con Bruce Lee en El furor del dragón (1972). Lee y Norris mantuvieron una gran relación, llegando hasta a entrenar juntos.

Este jueves, medios estadounidenses avanzaron su hospitalización y aunque no se habló de su diagnóstico, apuntaban a que un amigo del actor había hablado con él hasta última hora y que estaba de buen humor.

El artista marcial, el último cumpleaños el pasado 10 de marzo, lo celebró con una publicación en la que se le veía en perfecta forma mientras boxeaba. «No envejezco, subo de nivel», declaró.

EL MEDIADOR (2005). John Shepherd (Norris) es un investigador privado que suele dedicarse a casos de secuestro. Tras una operación fallida donde muere una niña secuestrada, y con la culpa a cuestas, se entera de que un antiguo militar nazi ha encargado a un sicario el robo de dos diamantes de enorme valor, para hacerlos llegar a un experto tallador de piedras preciosas.

Shepherd es contactado por Elizabeth Teller (Joanna Pacula), sobrina del renombrado tallador de diamantes Isaac Teller (Bernie Kopell), quien ha desaparecido misteriosamente. Elizabeth, protectora de su vulnerable tío —un anciano superviviente del Holocausto experto en tallado de diamantes—, insta a Shepherd a investigar, revelando el traumático pasado de Isaac bajo el yugo nazi.

Motivado por su propia necesidad de redención de su anterior caso fallido, Shepherd acepta el caso y comienza a desarrollarse, paralelamente, un romance sutil entre él y Elizabeth mientras colaboran en el caso.

Shepherd revela que Isaac ha sido secuestrado por Dirk (Daniel Bernhardt), un despiadado asesino al servicio del coronel Speerman, un ex criminal de guerra nazi obsesionado con poseer artefactos bíblicos.

Peripecia cinematográfica del veterano Chuck Norris, que consigue una grata cinta policiaca con dosis de suspense, acción e incluso romance. Está secundado por la prolífica Joanna Pacula y por el experto luchador Daniel Bernhardt, con el que nos obsequia varios combates bastante buenos.

La película se centra en el tema de la redención, personificada por el protagonista John Shepherd, quien atormentado por la culpa emprende una búsqueda personal para expiar una misión de rescate fallida del pasado. Esta lucha interna impulsa la solitaria búsqueda de justicia frente al saqueo de objetos de valor por parte del régimen nazi.

Su argumento subraya una búsqueda de absolución personal en medio del enfrentamiento a casos de atrocidad, estableciendo paralelismos entre el fracaso individual y el trauma histórico colectivo en la II Gerra Mundial y los nazis.

Estos temas impregnan la narración a través de Isaac Teller, un anciano superviviente del Holocausto y tallador de piedras preciosas que protege las antiguas reliquias familiares de las amenazas de asesinos y de un criminal de guerra superviviente. El personaje de Teller simboliza la persistencia del mal a través de las generaciones. Este motivo resalta cómo las injusticias del pasado resuenan en el presente.

La subtrama romántica entre Shepherd y Elizabeth Teller sirve como ancla emocional, ilustrando temas de confianza y vulnerabilidad en medio de una acción de alto riesgo. Esta parte romántica proporciona un contrapunto a la violencia de la película, humanizando el viaje de manumisión de Shepherd y subrayando la importancia de los vínculos interpersonales forjados bajo presión.

Una entretenida película que hace pasar un buen rato a los seguidores del popular Norris.

 

DELTA FORCE 2 (1990). Un conocido narcotraficante, Ramón Costa, mata a la mujer de un agente policial. Es atrapado pero puesto en libertad por el juez a cambio de una abultada fianza. A continuación secuestra a un grupo de agentes que investigan el tráfico de estupefacientes, y los mantiene presos en su mansión, en un recóndito lugar perdido entre selvas y montañas.

Scout McCoy, el coronel de Delta Force (Chuck Norris), se hace cargo de la operación para detener y destruir el entramado delictivo de Costa, todos los secuaces que le ayudan, y a su emporio criminal basado en el tráfico de cocaína. McCoy y su equipo emprenden esta misión para salvar a los rehenes y terminar con el famoso delincuente.

Aaron Norris dirige con profesionalidad una peli tipo B, con un guion muy dinámico aunque sencillo de Lee Reynolds, James Bruner y Menahem Golan. Buena fotografía de João Fernandes y una música que acompaña de Frédéric Talgorn.

En lo que toca al reparto, el peso lo lleva Chuck Norris que es otro duro que llena pantalla con su imperturbable rostro y sus duras facciones; otros protagonistas hacen con oficio sus papeles como Bergonya Plaza o Paul Perri, por mencionar algunos.

Desde luego es una película de segundo orden donde la metralla y los disparos salpican al espectador y la acción trepidante te deja planchado al sillón, si es que no decides antes apagar la TV y dejar de lado tanta violencia.

Porque después de estosvisionados llegan las pesadillas y los ecos de los disparos por doquier que ha habido en el film, amén del malo malísimo, villano tipo dibujos animados, asomando su cara en tu producción onírica.

Pero no hay que negar la mayor, esto es, que Norris cumple a la perfección el tipo de papel que he elegido y que la cinta, en este sentido está bien.