El uso y funcionamiento de los nuevos contenedores de residuos instalados en El Puerto de Santa María ha vuelto al centro del debate público tras la campaña municipal de concienciación difundida en redes sociales, una iniciativa que ha sido cuestionada por el PSOE por entender que desplaza la responsabilidad hacia la ciudadanía en un contexto de supuestas deficiencias del propio sistema.
Entre los aspectos señalados por los socialistas se encuentran carencias de diseño como la ausencia de pedal para levantar la tapa —presente en modelos anunciados con anterioridad— y el reducido tamaño de la boca de depósito, que dificulta introducir bolsas de basura de uso habitual. Estas circunstancias, según las críticas trasladadas, favorecen la acumulación de residuos fuera del contenedor en determinadas zonas y momentos.
La formación también ha puesto el foco en la accesibilidad, advirtiendo de las dificultades añadidas para personas con movilidad reducida y para usuarios de sillas de ruedas, al no disponer los nuevos contenedores de mecanismos adaptados que faciliten el depósito de residuos, a diferencia de modelos previos.
El debate se ha intensificado con la difusión de vídeos municipales grabados, según se ha indicado, poco tiempo después del vaciado de los contenedores, lo que ha generado discrepancias sobre la representatividad de las imágenes frente al uso real del sistema en el día a día.
En paralelo, se recuerda que el contrato de limpieza y recogida de residuos, el de mayor cuantía suscrito por el Ayuntamiento, lleva cerca de un año en vigor sin que se haya completado el despliegue de toda la maquinaria, contenedores y servicios previstos, incluyendo el contenedor específico de orgánica, que continúa sin implantarse. Mientras tanto, la cuestión permanece abierta a la espera de ajustes técnicos y decisiones que permitan mejorar la eficacia, accesibilidad y aceptación ciudadana del servicio.











