El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado este miércoles que se investigarán hasta el final las causas del grave accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo), donde la colisión de dos trenes de alta velocidad ha dejado al menos 68 fallecidos.

Sánchez, desplazado al puesto de mando avanzado instalado en la zona, ha señalado que se determinará si existieron negligencias o fallos en los sistemas de seguridad y ha afirmado que, de confirmarse, se actuará “con total contundencia”.

El jefe del Ejecutivo ha considerado “no asumible” que España haya sufrido dos accidentes ferroviarios de alta velocidad en un mismo año, en referencia también al ocurrido el pasado enero en Adamuz (Córdoba). Por ello, ha defendido la necesidad de reforzar las medidas de seguridad si resulta necesario para recuperar la confianza en la red de alta velocidad.


El Gobierno declarará además tres días de luto oficial a partir de este jueves. Sánchez ha trasladado su solidaridad a las víctimas y sus familiares y ha reconocido el trabajo de los servicios de emergencia, que continúan desplegados en el lugar del accidente.

La tragedia ha alterado también la agenda política. Sánchez ha suspendido sus compromisos previstos para este miércoles y el PSOE ha cancelado sus actos de precampaña.

Por su parte, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha señalado que la prioridad debe ser atender a los afectados y acompañar a sus familias. El Partido Popular también ha suspendido sus actividades de precampaña mientras continúa la atención a las víctimas y la investigación del siniestro.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se ha desplazado igualmente hasta Urda y ha suspendido su agenda institucional ante la magnitud del accidente.