La sede del Club Taurino El Rabo registró anoche un lleno absoluto en la inauguración del Ciclo de Tertulias de la Temporada 2026, en una cita que tuvo como protagonista al reconocido ganadero e ingeniero agrónomo José Murube Ricart y que volvió a evidenciar la fuerte tradición taurina de la ciudad.
La tertulia se celebró en la sede de la calle Luis Mazzantini, en un ambiente de gran expectación entre los aficionados. El acto fue presentado por el periodista taurino Curro Orgambides, recientemente retirado, en una intervención cargada de simbolismo ante el público asistente.
La velada estuvo presidida además por la recuperada cabeza de ‘Tamborito’, toro de la ganadería Murube lidiado por el torero que da nombre tanto a la sede como a la calle, durante su confirmación de alternativa en Madrid el 29 de mayo de 1884, con Lagartijo como padrino.
Durante su intervención, José Murube Ricart realizó un recorrido por la historia de una ganadería fundada en 1848, reivindicando el papel del toro bravo como eje de valores, tradiciones y arraigo cultural en el medio rural. Desde su finca La Cobatilla, situada en Utrera, defendió la importancia de mantener viva una actividad muy ligada a la identidad del campo andaluz.
Murube subrayó que la pasión sigue siendo el principal motor de las ganaderías familiares, especialmente en un contexto de aumento de costes y de escasa rentabilidad. En este sentido, advirtió de que los precios actuales no compensan ni el esfuerzo ni la inversión que exige la cría del toro bravo.
Fiel a su encaste, explicó que su objetivo es conservar la esencia del toro Murube original, con una producción limitada de cinco o seis corridas al año para garantizar la continuidad de la ganadería en próximas generaciones. En la actualidad cuenta con cinco sementales y una cabaña de unas 400 cabezas, apostando por un toro con fijeza, prontitud, movilidad y humillación, además de un carácter noble y manejable en el campo.
La historia de la ganadería de Murube fue otro de los ejes de la noche. Se trata de una de las más legendarias del campo bravo y, además, con una importante carga emocional, al haber regresado décadas después a manos de la familia que dio nombre a uno de los encastes más prestigiosos de la tauromaquia.
La finca La Cobatilla, con cerca de 850 hectáreas —500 dedicadas a dehesa y 350 a cultivo—, fue también destacada como uno de los enclaves más emblemáticos del campo bravo. Curro Orgambides la definió como un referente de hospitalidad y de cultura ganadera, recordando que por ella han pasado numerosos diestros a lo largo del tiempo.
El ganadero confirmó igualmente su especial vinculación con la Plaza Real de El Puerto de Santa María, de la que es abonado, recordando su presencia en carteles recientes como la corrida de rejones del 4 de agosto de 2023 o la corrida mixta de 2022.
El encuentro reunió además a numerosos aficionados y representantes del ámbito taurino e institucional. Entre los asistentes se encontraban el concejal responsable de la Plaza de Toros, Carmelo Navarro; el parlamentario andaluz y socio del club José Ignacio González; miembros de la Corporación Municipal; el presidente del Espacio Cultural y Taurino “De Sal y Oro”, Jesús Parra; y profesionales del mundo del toro como Gregorio Cruz Vélez, junto al presidente del club, Jesús Domínguez.
En su 26 aniversario, el Ciclo de Tertulias del Club Taurino El Rabo vuelve así a consolidarse como una de las iniciativas destacadas para la difusión y defensa de la tauromaquia en la ciudad, en vísperas de una nueva temporada en la Plaza Real.












