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Comento hoy películas en las que la figura del célebre escritor inglés William Shakespeare ocupa un papel central, empezando por el exitoso estreno: Hamnet (2025), de C. Zhao; Miguel y William (2007), de I. París; El sueño de una noche de verano, de William Shakespeare (1999), de M. Hoffman; y Shakespeare enamorado (1998), de J. Madden.

HAMNET (2025). Comienza la historia con Agnes (Buckley), una joven singular (tiene fama de ser una "bruja de los bosques") que vive en la Inglaterra de 1580. William Shakespeare (Mescal), un profesor de latín observa las habilidades de cetrería de la muchacha, y queda prendado.

La madre y la abuela también tenían una especial vinculación con los bosques ingleses y los poderes curativos de la naturaleza. Hay, pues, un ambiente casi místico alrededor de Agnes. No tardan ambos jóvenes en enamorarse.

Cuando Agnes queda embarazada, los padres de William, Mary y John (Emily Watson y David Wilmot), dudan de sus intenciones, pero el compasivo hermano de Agnes, Barthelomew (Joe Alwyn), ayuda a negociar un acuerdo financiero que permita el matrimonio. Agnes se muda con la casa familiar de Shakespeare, no sin tropiezos.

Esta película de Chloé Zhao trata sobre el legendario escritor William Shakespeare, y somos testigos de cómo su deseo sensual inicial por Agnes inspira ideas para su obra "Romeo y Julieta". Para tribulación de Agnes, William pasa noches tratando de llevar al papel sus ideas.

El filme es una adaptación de la célebre novela imaginaria de Maggie O'Farrell del mismo título. O'Farrell, que coescribe el guion con Zhao, se sintió atraída por la vida del hijo de William, Hamnet, y la obra maestra, "Hamlet" (nombres equivalentes).

Sigue la historia con la necesidad de Williams de dar a conocer su producción teatral, lo cual que viaja a Londres, mientras su esposa e hijos quedan esperando. Su familia va en aumento con su hija mayor Susanna (Bodhi Rae Breathnach), las gemelas Judith (Olivia Lynes) y Hamnet (Jacobi Jupe). William tiene cada vez más éxito con su teatro.

Aunque intenta convencer a Agnes de que se vaya a Londres, ella rechaza la oferta, sobre todo por su vínculo espiritual con los bosques. Su amor por William es fuerte, pero no se da cuenta de la popularidad de su esposo. En un punto del relato uno de los hijos muere por unas fiebres, lo cual desencadena el drama y el retorno de William a casa.

Tras una transición, la cineasta Zhao regresa a la estética expresionista y realista que cautivó en películas como: Nomadland (2020) o The rider (2017). Pero, en esta cinta, recreando una particular panorámica sobre la Inglaterra de finales del siglo XVI, en un tono no tradicional y con giros realistas.

La directora consigue que los brillantes Jessie Buckley y Paul Mescal hagan sus interpretaciones desde lo más profundo de su ser. Una liberación emocional cautivadora, un torrente dramático que inunda la sala, pues sobre todo las escenas juntos son sorprendentes. El resto del elenco tiene sus propios momentos gloriosos.

Objetivamente, este nivel de proyección conmovedora no será para todos los públicos. Algunos podrán encontrar el filme abrumador, demasiado intenso para una película de dos horas, lo cual no disminuye la innegable brillantez de Zhao. Lo que Jessie Buckley logra en las dos escenas del nacimiento de Agnes es tan desgarrador que es casi indescriptible.

En colaboración con el reparto, el director de fotografía Lukasz ?al y el compositor Max Richter, que ofrece una banda sonora que hace llorar por sí sola, la directora consigue una obra maestra.

Además, Zhao reserva momentos brillantes en los últimos diez minutos, durante la representación de la obra “Hamlet” en un patio de comedias londinense. La emoción de un estreno teatral, la comunidad de espectadores rendidos, las manos extendidas y Agnes, a la que se le ilumina el espíritu y libera sus males por la muerte de su hijo a través del teatro. La última imagen de Buckley roza lo sublime.

 

MIGUEL Y WILLIAM (2007). Comedia que aborda la relación entre un cansado y melancólico Cervantes y un jovial y seductor Shakespeare. La cosa es que Leonor de Vibero (Anaya), hija de un hombre de negocios, muchacha espabilada y con interés por la literatura y el teatro, debe retornar a Castilla, pues la han comprometido con un Duque viudo (Pou), acaudalado y poderoso.

En Londres ya había conocido a William Shakespeare (Kemp), a quien sedujo con sus encantos. Al llegar a España, por cosas del destino, conoce a Miguel de Cervantes (Galiardo), que fuera soldado, escritor también y en la actualidad, recaudador de impuestos.

La entusiasta Leonor lo convence para que escriba una comedia que sea estrenada el día de su boda. Pero hete aquí que tras sus huellas aparece en el castillo el mismísimo Shakespeare que pretende evitar el matrimonio de Leonor, que él considera forzado por circunstancias ajenas al amor; Cervantes también está enamorado de Leonor.

La joven ve la oportunidad de conjugar los talentos de ambos escritores para que escriban una obra conjunta. Mientras Cervantes aporta hondura y sapiencia, Shakespeare aporta los recursos teatrales y el humor. Pero este artificio no se mantendrá mucho tiempo.

El loable intento de Inés Paris en su ópera prima resulta poco creíble. Es adaptación de una historia de Tirso Calero y Miguel Ángel Gómez. Inés París declaro: “En vez de escribir sobre Shakespeare y Cervantes yo iba a hacerlo sobre Miguel y William dos seres humanos con sus características”.

Pues bien, esta película, donde los dos genios se dan la mano artística y creativa, tiene una trayectoria breve en cuanto a calidad y esconde tras algún diálogo gracioso o alguna ocurrencia ingeniosa, una comedia menor. La Paris divierte en pocas ocasiones.

En el reparto, Elena Anaya está graciosilla y picante en su rol de sensual y seductora Leonor; Juan Luis Galiardo no falla en el papel como Cervantes taciturno; Bien Will Kemp, como un Shakespeare cascabeleante y bullicioso. El mejor, Josep María Pou en el papel de Duque. La Chaplin cumple por los pelos. Y acompañan Malena Alterio, Miriam Giovanelli y José Luis Torrijo.

Pero hacer una comedia en la que Cervantes y Shakespeare caminen juntos, es algo muy arriesgado, complejo y difícil. Y este filme no alcanza ese objetivo.

 

EL SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO, DE WILLIAM SHAKESPEARE (1999). “La razón y el amor no se llevan muy bien hoy en día”, dice Bottom en "Sueño de una noche de verano" de William Shakespeare, y podría estar describiendo la obra que interpreta. Se trata de una locura encantada que sugiere que el romance es cuestión de azar, ya que el amor es ciego.

Gran parte de la la obra transcurre durante una larga noche en el bosque, donde un travieso fauno unge los ojos de los amantes dormidos con pociones mágicas que les hacen adorar a la primera persona que ven al despertar.

Esto causa todo tipo de confusiones, sobre todo cuando Titania, la Reina de las Hadas, se enamora de un tejedor al que le han crecido orejas de burro. El tejedor es Bottom (Kevin Kline), y él y el travieso Puck (Stracey Tucci), los personajes más importantes de la obra, aunque hay también duques, reyes, reinas y amantes de alta cuna.

Película de Michael Hoffman conducida por la obra homónima de William Shakespeare, adaptada al siglo XIX, ambientada en Italia y equipada con bicicletas e interludios operísticos, es fiel a la obra original y retrata a Bottom como un tipo agradable que se ha despertado con orejas de burro.

Kevin Kline tímidamente esquiva los apasionados avances de Titania (una Michelle Pfeiffer bellísima). Sus ojos han sido ungidos con ungüento mágico a instancias de su esposo Oberon (Rupert Everett), que espera robarle a la joven que ambos adoran.

Cuando los abre para mirar a Bottom, está enamorada e inspirada en algunos de los poemas más líricos de Shakespeare: “Te daré hadas para que te atiendan; y te traerán joyas de las profundidades...”.

Mientras tanto, más pociones mágicas, distribuidas descuidadamente por Puck, han confundido irremediablemente las relaciones entre cuatro jóvenes de la obra. Helena (Calista Flockhart), Hermia (Anna Friel), Demetrius (Christian Bale) y Lysandro (Dominic West). Todos estos personajes en solemne lío amoroso.

Hermia ha sido prometida por su padre a Demetrio, pero ella ama a Lisandro. Demetrio era el amante de Helena, pero ahora afirma preferir a Hermia. Hermia recibe tres crueles opciones del duque Teseo (David Strathaim): casarse según los deseos del padre, ingresar en un convento o morir. Desesperada, huye a un bosque con Lisandro, su verdadero amor. Helena, que ama a Demetrio, le advierte que los siga; tal vez si ve a su prometida con otro hombre, regrese con ella.

El bosque se llena de gente. También aparecen en la misma cita a la luz de la luna Bottom y sus amigos, obreros del pueblo que planean ensayar una obra que se representará en la boda de Teseo y su prometida, la reina Hipólita (Sophie Marceau).

Es maravilloso contemplar el enamoramiento de Pfeiffer por Bottom, el orejón a quien abraza dulcemente; su amor es tan real que casi lo creemos. Bottom, se deja llevar por su loca fascinación, con buen carácter y aceptación. Y Puck, interpretado por Tucci, sugiere a veces que tiene un lado oscuro, pero no tanto malicioso como incompetente.

Esta peli es una entrega más sobre la producción shakespeariana en el cine. Shakespeare es la vara de medir con la que actores y directores se evalúan a sí mismos. Y la comprensión de la naturaleza humana que ofrece es perspicaz y acertada.

 

SHAKESPEARE ENAMORADO (1998). Hay un barquero en la obra que transporta a Shakespeare a través del Támesis mientras presume: "Una vez tuve a Christopher Marlowe en mi barca". Cuando Shakespeare desembarca, el barquero intenta darle un guion para leer. Luego de un toque de humor, la película se mezcla con una dulce historia de amor, intrigas cortesanas, política entre bastidores y algunos momentos de “Romeo y Julieta.

Está ambientada en la Inglaterra isabelina tardía (la reina, interpretada como una mujer joven por Cate Blanchett en “Elizabeth”, es interpretada como anciana por Judi Dench). El teatro en Londres está en auge normalmente. Shakespeare (Joseph Fiennes) no tiene tanto éxito como el popular Marlowe (Rupert Everett), pero es una estrella en ascenso, solicitado por el empresario Henslowe (Geoffrey Rush), cuyo Teatro Rose está endeudado, y a Richard Burbage (Martin Clunes), le gustaría contratar a Shakespeare.

Las primeras escenas de la película ofrecen un alegre panorama del negocio del teatro: presupuestos, guiones, casting…

Shakespeare lucha contra las fechas de entrega y ansía ver a la bella Viola De Lesseps (Gwyneth Paltrow), la hija de un hombre rico que admira a William y que se viste de hombre para presentarse a una audición.

Por desgracia, Viola se casará en dos semanas con el odioso Lord Wessex (Colin Firth), quien cambiará su título por el dinero de su padre. Sin embargo, Shakespeare insiste en la mujer. Los hilos de la historia se entrelazan perfectamente el día de la boda de Viola.

La película es dirigida por John Madden, con un romance que trasciende las barreras de la riqueza, los títulos y la clase. Historia ingeniosamente shakespeariana en sus dimensiones, incluyendo comedia de alto y bajo nivel, coincidencias, chistes y entradas con un ritmo disparatado.

Pero todo esto se maneja con ligereza, mientras las intrigas llenan el primer plano, y la historia de amor entre Shakespeare y Viola se tiñe de picardía. Hay un realismo discreto en el desarrollo del romance, que crece a la sombra de la inminente boda de Viola. Fiennes y Paltrow forman una excelente pareja romántica, y Ben Affleck se pavonea por el centro de la película como Ned Alleyn, el actor arrogante.