Un grave accidente ferroviario registrado en la tarde de este lunes en el término municipal de Adamuz ha dejado al menos 10 personas fallecidas y 25 heridos graves, según datos facilitados por la Guardia Civil y el servicio de emergencias 112 Andalucía. El siniestro se produjo pasadas las 19:30 horas, cuando un tren de alta velocidad de la compañía Iryo descarriló e invadió parcialmente la vía paralela por la que circulaba otro convoy en sentido contrario.
El tren accidentado había salido de Málaga con destino Madrid y transportaba alrededor de 300 pasajeros. Tras el descarrilamiento de los últimos coches, un tren Alvia que circulaba hacia Huelva impactó lateralmente contra ellos, provocando un choque de extrema violencia. Por el momento, las causas del accidente se desconocen y permanecen bajo investigación.
Según la información trasladada por Adif, el accidente tuvo lugar a las 19:39 horas, lo que obligó a suspender completamente la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, una interrupción que se mantendrá al menos durante toda la jornada del lunes. Los vagones más afectados corresponden a los números 6, 7 y 8 de los convoyes implicados.
El alcalde de Adamuz, uno de los primeros en llegar al lugar junto a la Policía Local, describió un escenario “dantesco”, con restos humanos y vagones retorcidos visibles en plena oscuridad. Vecinos de la zona y responsables municipales colaboraron en las primeras labores de auxilio hasta la llegada de los dispositivos especializados.
El dispositivo sanitario desplegado ha sido de gran envergadura, con seis UVI móviles del 061, unidades de transporte de críticos, ambulancias convencionales y recursos de Cruz Roja, además de efectivos de bomberos del Consorcio Provincial de Córdoba, que han trabajado entre amasijos de hierro para liberar a los pasajeros atrapados.
Desde el Gobierno central, el ministro de Transportes se desplazó al centro de emergencias ferroviarias en Madrid para seguir la evolución del suceso, mientras la empresa Renfe confirmó dificultades iniciales para contactar con uno de los maquinistas implicados. La compañía Iryo expresó en un comunicado su “profundo pesar” y la activación de todos sus protocolos de emergencia.
El presidente del Gobierno y el de la Junta de Andalucía trasladaron públicamente su solidaridad con las víctimas y sus familias, mientras continúan las tareas de identificación, atención a los heridos y análisis técnico del accidente, uno de los más graves registrados en la red ferroviaria española en los últimos años.











