
“Nuestra harina El Vaporcito siempre apoya la cultura, el deporte y el arte”.
Es sabido que las personas invidentes desarrollan habilidades como compensación a su ceguera. Utilizan estrategias de memoria secuencial en su vida diaria, se orientan mejor, se conducen por la ubicación de los objetos, recuerdan las secuencias verbales y tienen memoria para un mayor número de palabras.
A eso hay que sumar su gran intuición, mejor olfato, mayor desarrollo del sentido táctil o su particular capacidad para reconocer sonidos.
En las películas de esta entrega el protagonista, él o ella, es invidente, lo cual hace que en muchas ocasiones, por sus características sean ellos quienes descubran al asesino o se defiendan con éxito frente a malhechores que invaden su hogar o los persiguen.
He elegido varias obras de interés: una peli honkonesa trepidante: Blind detective (2013), de J. To; Jennifer 8 (1992), de B. Robinson, emocionante; Sola en la oscuridad (1956), de T. Young, intensa; y A 23 pasos de Baker Street (1956), de H. Hathaway, sensacional.
BLIND DETECTIVE (2013). El popular director y productor hongkonés Johnnie To Kei-fung, construye una película que a la vez que violenta y sangrienta, es también un divertida, original y desinhibida, de un director interesante y poco conocido del público español.
Como indica el título del filme, “Blind detective” es un investigador ciego y a la vez, un genio. Los sentidos de Chong que compensan su ceguera son muy eficaces, pero lo es también su poder de deducción paranormal, que le permite proyectarse mentalmente a la escena del crimen para comprender los pensamientos e intenciones del criminal.
El detective Chong (Lau) era muy capaz en su momento, pero tuvo que jubilarse tras perder la vista en plena acción. Desde entonces se dedica a solucionar casos no resueltos por la policía, por los cuales cobra una recompensa.
La protagonista es una joven detective prometedora, “Goldie” Ho (Cheng), angustiada por un fuerte sentimiento de culpa desde que su amiga de infancia desapareció. Impresionada por las capacidades que observa en el detective invidente, le pide ayuda para encontrar a su amiga. Él acepta la invitación, teniendo a su vez sus propios intereses.

Johnie To hace una obra mezcla de géneros con buenas dosis de caricatura, sabe dosificar la estridencia con pura energía, toques de humor y pinceladas de amor en una historia envolvente tipo thriller.
Música interesante de Marc Baril y Hal Beckett, e importante fotografía de Cheng Siu-Keung caracterizada por su pulcritud y cinematografía panorámica.
Cuenta el reparto con dos estrellas del cine hongkonés: el versátil Andy Lau y la chispeante cantante y actriz Sammi Cheng, valores importantes en esta cinta trufada de comedia, acción, investigación, crimen y romance, en la proporción suficiente para hacer las delicias del espectador.
Película envolvente, mantiene la tensión y también hacer reír; capaz también de hacer pensar, pues básicamente nos metemos de lleno en una investigación con incógnitas y recovecos.
JENNIFER 8 (1992). Bruce Robinson dirige con irregular fortuna este thriller de intriga donde el policía de Los Angeles John Berlin, se traslada a San Diego para investigar un caso de asesinato múltiple.
Durante el transcurso de la investigación un policía muere asesinado y las sospechas recaen sobre su compañero. Todas las pruebas están en su contra, pero el acusado tratará de demostrar su inocencia probando que el asesino de su compañero es un psicópata responsable de la muerte de varias jóvenes invidentes.
El único testigo de los hechos es una joven ciega, por la cual John se sentirá irremediablemente atraído. Pero sus colegas dan poca credibilidad al testimonio de la muchacha, lo cual será un inconveniente para la investigación. Mientras tanto, el peligroso asesino campa a sus anchas.
Es una película que tiene sus aciertos. A los efectos de esta entrega es interesante por la presencia de una mujer invidente en la trama policial.

Hay aciertos formales, un clima de angustioso y otros rasgos propios de este tipo de cintas: un ambiente oscuro y sórdido, o protagonistas marcados por dramas personales, lo cual mantiene al espectador en vilo.
En el reparto unos estupendos Andy Garcia, muy bien como policía; y la bonita Uma Thurman que da credibilidad al personaje de mujer ciega, además de su andar sensual entrando y saliendo de la bañera desnuda. Extraordinario John Malkovich en el papelito que le toca.
Lo mejor de este policial está al principio y al final. Lo que queda en el medio es menos dinámico y está referido a un drama un poco denso y a la relación que inicia el detective con la testigo invidente, sin olvidar el vínculo que tiene con su amigo, lo cual insume tiempo para una subtrama anecdótica.
SOLA EN LA OSCURIDAD (1967). El fotógrafo Sam Hendrix conoce en un avión a una modelo. La joven lleva consigo una muñeca llena de droga y la cambia por una muñeca de regalo que lleva Sam, sin que éste se dé cuenta.
Luego, dos delincuentes que tratan de recuperar la droga encuentran en el apartamento del fotógrafo Roat (Arkin), un asesino despiadado que ha matado a la joven de la muñeca. Esta escena se ve interrumpida por la llegada a casa de Susy (Audrey Hepburn), la esposa de Sam, que es ciega.
Hay algo especialmente angustioso en esta película: la ceguera y el delgado aspecto físico de la Hepburn, que hacen pensar que es una mujer indefensa. Sin embargo, el apartamento de la protagonista es un auténtico bastión que será defendido con astucia y habilidad por Susy.

Terence Young hace un drama sólido, convincente y magistralmente dirigido. Guion en el que se dan cita la sátira, la intriga y un extraordinario crescendo de violencia, en una lucha desigual de una mujer ciega contra malhechores despiadados.
La obra nos mantiene acongojados gracias a una intriga perfectamente construida y orquestada, como una pieza de relojería, una puesta en escena claustrofóbica y un sensacional reparto.
Excelente música de Henry Mancini que eleva la emoción con composiciones atonales y disonantes, trasmitiendo sentimientos de inquietud. Y una bonita canción, que exalta las cualidades de las personas discapacitadas. Buena fotografía de Charles Lang, un juego singular de luces, sombras, claroscuros y oscuridad absoluta, de gran belleza visual.

Terence Young propone a la Hepburn un papel muy difícil técnicamente, el de una mujer ciega frágil y a la vez sagaz. La Hepburn seduce realmente al espectador y sin efectismo, nos pone en vilo ante el peligro que corre y la incertidumbre del qué pasará. Sobresale en el reparto igualmente el muy malo encarnado por un terrible y creíble Alan Arkin que da hasta miedo.
El mérito de este filme es para una inspiradísima Hepburn, un ser angelical que afronta con asombroso coraje una trampa mortal. Susy, invidente y cercada en su pequeño apartamento por unos gánsteres, un implacable asedio en apariencia letal. Pero aprovechará ese sexto sentido de los ciegos, su inteligencia y unas reacciones rápidas y eficaces. La emoción se amplifica por la especial fragilidad de la protagonista.
Esta cinta es la única de suspense-thriller de la actriz belga, y es considerada por la crítica como una de las producciones más escalofriantes del cine.
A 23 PASOS DE BAKER STREET (1956). Phillip Hanon (Van Johnson) vive en Londres junto a su mayordomo (Cecil Parker). En una de esas lo visita su exnovia Jean Lenox (Vera Miles), que viene de Nueva York, pero Hanon está resentido con ella y hacia sí mismo. El filme es, además de policial, una historia de redención y reencuentro entre dos personas que se aman.
Un día Hanon está tomando una copa en una taberna y es testigo accidental de una conversación a la que presta atención y que él interpreta como un plan de secuestro. Tratando de no olvidar detalles, regresa a su casa y graba lo que recuerda de la charla.
Cuando quiere denunciar el supuesto plan criminal, la policía no lo toma en serio y el mayordomo y su exnovia sugieren que pudo ser un malentendido. Ante este panorama, decidirá investigar por su cuenta el asunto.

El veterano director Henry Hathaway, rodó meritoriamente un relato de misterio, tenso y brillante con intriga psicológica. Una vez que se inicia el visionado, te atrapa.
Sólido trabajo que se mueve dentro de pautas inequívocamente hitchcockianas, con una atmósfera inquietante y una admirable progresión de la intriga.
Esta película, ha sido comparada con “La ventana indiscreta” de Hitchcock; si en aquella era un hombre con una pierna rota quien espía a sus vecinos fabulando historias truculentas, en esta es un ciego el que hace lo mismo, a partir de una conversación que ha escuchado tras una mampara. También, como en aquel caso, el protagonista dispone de dos personas que lo apoyan: su novia y su mayordomo.

El guion es de Nigel Balchin (novela de Philip MacDonald, “Warrant for X”, 1938). Estupenda la música de Leigh Harline que tiñe de emoción la historia. Una magnífica ambientación y un frenético ritmo que avanza imparable, y alguna pizca de humor.
Es meritoria la caracterización de Van Johnson como invidente amargado. Van da la talla con su presencia y su carisma. Vera Miles está convincente como Jean Lennox, la bonita novia que siente por el protagonista un amor profundo. Muy bien Cecil Parker como fiel mayordomo.
Es una gran película de conversaciones misteriosas, de situaciones que hacen sentir el peligro, la policía de Londres y sus silbatos, un amor difícil y un final en el que hay que estar muy atento. Termina en el enfrentamiento con el asesino, en el apartamento de Hanon a oscuras. Tela.
Más extenso en revista Encadenados











