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David Calleja.- Muchos son los sueños que se quedan guardados hasta el año que viene pero, aun así, me siento muy satisfecho con el desarrollo de las actividades recientemente celebradas para la festividad de la Patrona, Nuestra Señora de los Milagros. Sin duda, la pandemia de Covid -19 nos ha enseñado a modificar, a reinventarnos, pero, como de lo malo siempre se saca lo bueno, todos los cambios han funcionado muy bien, tal y como ocurriera en las anteriores fiestas.

De ahí que la pandemia nos deja el engalanamiento interior de la Basílica tal y como se efectuara en 2020, o el retorno de la colaboración con la Archicofradía y Esclavitud de Nuestra Señora de los Milagros para el exorno floral, si bien quiero destacar este año, sobre todo, la grandísima colaboración de la gente luchando por un mismo sueño: hermandades, asociaciones de scouts, colectivos de diversos ámbitos, barriadas, comerciantes, hosteleros, artistas, músicos, etcétera. Así, por primera vez en la historia, repartimos por todo el centro de la ciudad sones de nuestras tres bandas (Maestro Dueñas, Agrupación Musical Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia y Banda de Cornetas y Tambores Alfonso X el Sabio) y nuestros comerciantes engalanaron sus establecimientos, manteniéndolos abiertos hasta la celebración de los Gozos de la Virgen. Los voluntarios llenaron el centro de sal de coloresen diferentes plazas en una iniciativa que también se llevó a cabo por vez primera y sacamos al exteriorparte del patrimonio maravilloso de nuestra Patrona gracias a la labor de los pintores que idealizaron su majestad. Los ciudadanos han salido a la calle y llenado las plazoletas utilizando mascarillas y observando la distancia de seguridad.



Vamos retomando el pulso a las fiestas. A la vida. A las costumbres de nuestra ciudad.

Reinventarse es bueno, adaptarse una necesidad. Soñar es el alimento que mis concejalías necesitan para llenar la ciudad de ilusión. Y funciona.

Mil gracias siempre a mis técnicos, los de todas y cada una de las concejalías que detento: Fiestas, Patrimonio Histórico, Comercio y Flamenco. Mil gracias a la Archicofradía y Esclavitud de Nuestra Señora de los Milagros, encabezada por su hermano mayor, Daniel Cías, y a nuestro párroco de la Basílica, Antonio Sabido. Mil gracias a todos los voluntarios que ayudaron a que las plazas de la ciudad se llenasen de color, risas, ilusión y trabajo, pero, sobre todo, mil gracias a todos los portuenses que apoyáis, seguís y participáis de las iniciativas, que disfrutáis de ellas, porque sinvosotros no serían grandes nuestras fiestas. Gracias por querer a nuestra ciudad, a nuestras tradiciones, y por luchar por ellas. Gracias por arropar mis sueños.

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