El Racing Club Portuense dio este domingo un golpe sobre la mesa en el grupo X de Tercera Federación. Los rojiblancos derrotaron por un contundente 3-0 al Dos Hermanas CF 1971, que aterrizó en el José del Cuvillo sin conocer todavía la derrota, en una tarde que refuerza las aspiraciones del conjunto portuense después de seis jornadas de competición.
Desde los primeros compases, el Racing mostró intención de llevar el peso del encuentro, tratando de someter a un rival que llegaba como uno de los equipos más sólidos del grupo. El dominio encontró premio en el minuto 23, cuando una pena máxima permitió a Javi Tamayo adelantar a los locales y encender a la grada del Cuvillo.
El 1-0 no hizo cambiar el planteamiento de un Racing que mantuvo el orden y la intensidad para evitar la reacción sevillana. Tras el descanso llegaría el segundo golpe. Apenas habían transcurrido ocho minutos de la reanudación cuando Alberto Fuentes fabricó una gran acción individual desde la derecha, avanzando a pierna cambiada y abriéndose espacio hasta sacar un disparo que encontró la red por el palo corto.

El 2-0 puso el partido claramente de cara para los rojiblancos, pero todavía quedaba otra aparición de Javi Tamayo. Una nueva pena máxima permitió al delantero asumir de nuevo la responsabilidad desde los once metros y transformar el definitivo 3-0 en el minuto 69.
“El pistolero” cerraba así una actuación determinante con dos goles desde el punto de penalti, mientras el Racing terminaba de desarmar a un Dos Hermanas que había llegado a El Puerto invicto y abandonó el José del Cuvillo con su primera derrota del curso.
Más allá del marcador, el triunfo tiene un importante valor clasificatorio. El Racing alcanza los 13 puntos después de seis jornadas, con un balance de cuatro victorias, un empate y una derrota, e iguala al propio Dos Hermanas en la segunda posición.
Por encima queda ahora el Utrera, nuevo líder con 15 puntos, dos más que portuenses y nazarenos. Una clasificación todavía muy temprana, pero que deja al Racing plenamente instalado entre los equipos de cabeza.
El 3-0 supone además una de esas victorias capaces de elevar la confianza de un equipo y de su afición. El Racing no solo ganó: lo hizo con autoridad ante un rival directo y hasta ahora invicto, ofreciendo argumentos para mirar hacia arriba en este comienzo de temporada.










