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Las películas que ahora comento están interconectadas, o sea, la una es adaptación de la otra, Bugonia (2025), de Y. Lanthimos, está basada en la obra: Salvar el planeta Tierra (2003), de J. Joon-hwan.
Si alguien vio la primera entrega coreana, estará en desventaja en cuanto a sorpresas, cuando vea Bugonia. Aunque la versión estadounidense tiene numerosos giros inesperados y sarcasmo a raudales, y el placer de ver a Emma Stone y Jesse Plemons enfrentándose como ejecutiva ella y un teórico de la conspiración ecologista él.
BUGONIA (2025). Yorgos Lanthimos dirige con tanta fortuna como crudeza una historia en la cual dos jóvenes “conspiranoicos” secuestran a Michelle (Stone), poderosa directora ejecutiva de una farmacéutica, convencidos de que es una infiltrada extraterrestre decidida a destruir el planeta Tierra.
Jesse Plemons interpreta a Teddy, un apicultor conocedor del síndrome de colapso de las colmenas, que diezmó la población de abejas y está a punto de azotar a la humanidad. Ha convencido a su primo menor, Don (Aidan Delbis), que comparte su paranoia —o es quizá perspicacia—, al creer que los alienígenas de la vecina galaxia de Andrómeda se preparan para destruir la Tierra.
Entre otras, Teddy le propone a Don limpiar sus «reservas psíquicas» y expulsar a los Andromedones de sus «cerebros». «La procreación es una trampa», dice Teddy, y ambos se inyectan una fórmula de «castración química» para eliminar el impulso sexual y ser dueños de sí mismos. Pues deben estar en forma para burlar a los astutos extraterrestres, hay que salvar la Tierra.
Adaptada por Will Tracy, la película se desarrolla como cuenta regresiva, marcando los últimos días hasta un eclipse lunar. El plan de Teddy se pone en marcha cuando él y Don secuestran a Michelle, directora de la farmacéutica.

En este punto del filme, Tracy y Lanthimos ya nos han presentado a Michelle, una mujer astuta y maestra en un lenguaje corporativo vacío. La vemos hablando sobre la importancia de la diversidad de pensamiento para cambiar la cultura laboral y ha introducido una política de empresa para que los empleados salgan de la oficina a las 17:30, «pero siéntanse libres de quedarse más tiempo si tienen trabajo que terminar».
Michelle es muy ágil físicamente, rápida mentalmente y aguda para los negocios. Cuando Teddy le tiende una emboscada en la puerta de su casa, se defiende con dientes y uñas.
El director de fotografía Robbie Ryan captura la lucha con hilarantes planos generales, mostrándonos la impresionante casa de la ejecutiva y sus cuidados jardines, mientras Lanthimos va de un plano impactante a otro aún más, pura lucha. Solo cuando Teddy le inyecta un tranquilizante, Michelle cae de bruces rendida.
Los secuestradores la llevan a casa de Teddy y la atan a una mesa en el sótano. Se aseguran de que otros andromedones no la localicen. Para ello le rompen el teléfono, le rapan el pelo —única forma de que los de su especie la identifiquen— y le untan crema antihistamínica en brazos, piernas y cabeza para debilitarla.

Don está permanentemente al borde del pánico, pero Teddy acalla sus dudas mostrándola que «Ya está bajo nuestro control, la tenemos nosotros». La interroga insistiendo en que confiese ser una extraterrestre, para que pueda darle una audiencia con su emperador, para persuadirle de que abandonen la Tierra.
Michelle lo amenaza a gritos, intenta razonar con él («¿Podemos dialogar?»), le sigue el juego fingiendo una confesión para burlarse, e intenta ganarse a Don mientras Teddy está en el piso superior, diciéndole que su primo está desquiciado. Por ello Teddy la somete a descargas de 400 voltios mientras pone a todo volumen «Basket Case» de Green Day para ahogar los gritos.
Aunque la película es básicamente una obra para tres personajes, aparece el policía Casey (Stavros Halkias), quien fuera niñero de Teddy, que comienza a hacer preguntas y a especular sobre la desaparición de Michelle.
Plemons aumenta gradualmente la tensión mientras va y viene de la ciudad en bicicleta para ver a su madre (Alicia Silverstone), quien se encuentra en coma desde que se sometió a ensayos clínicos realizados por la compañía de Michelle.
Eso aviva aún más la furia de Teddy, pero también le da a Michelle la opción de maniobrar. Michelle grita: «¡No puedes vencerme porque eres un perdedor y yo una ganadora! ¡Y así es la vida!». Momento en el cual nos preguntamos si ella es realmente una extraterrestre.
Lo que sigue es una explosión de suspense, ciencia ficción, paranoia y humor negro que se fusiona con otros géneros (gore), todo ello acentuado por la dramática banda sonora de Jerskin Fendrix.

Fiel a la original coreana, dista mucho de ser sutil; incluso, Lanthimos ofrece algo que indica su gusto por lo peculiar y arcano. Así, el título "Bugonia" se refiere a una antigua creencia griega que afirmaba que las abejas podían nacer espontáneamente del cadáver de bueyes muertos (de las palabras griegas "buey" -???- y "progenie" -?????).
Stone y Plemons están en plena forma, conectando claramente con la peculiar sensibilidad del director y superándose mutuamente. Y el recién llegado Delbis es una delicia conmovedora, un ingenuo cortito de buen corazón atrapado en la feroz batalla de ingenio entre Teddy y Michelle.
Película que luce espectacular gracias a la riqueza, la nitidez impactante y los colores deslumbrantes de las imágenes VistaVisión de Ryan. Además, para cerrar el metraje, la conmovedora ternura de Marlene Dietrich cantando la canción folk antibélica de Pete Seeger: «Where Have All the Flowers Gone?».
SALVAR EL PLANETA TIERRA (2023). Byeong-gu está convencido de que los extraterrestres del planeta Andrómeda atacarán La Tierra. Su objetivo: acabar con la vida en el planeta. Según su firme creencia, uno de esos extraterrestres es el presidente de una compañía química, a quien, con la ayuda de su novia, secuestra para obtener información de la futura invasión.
Para evitar la invasión tiene que convencer al secuestrado para que organice un encuentro con el príncipe de Andrómeda, antes del próximo eclipse lunar. Lo cual ocurrirá en una semana. Mientras, el desacreditado inspector Lee decide llevar la investigación por su cuenta con la ayuda del inspector novato Choo.
Con la dirección de Jang Joon-hwan, autor también del guion, la obra es fruto de una mezcla de ideas (comedia negra, ciencia ficción y otros que mejor no hablar), que ofrece un producto capaz de entretener, tanto desde un punto de vista narrativo como estético.

Utiliza el ojo de la cámara y el uso de los colores para que las imágenes queden atrapadas en la memoria visual del espectador. El resultado habla de un director que aporta una sensación de inestabilidad de los cuerpos que pueblan el torbellino de esta obra.
De paso, se abre a remoldar la realidad dentro de un objetivo estético, que implica el hecho mismo de reconocer que una película es punto de confluencia de diferentes vertientes artísticas que atañen a lo visual, lo sonoro o el placer de dejarse llevar por una historia.

Tiene un reparto poco conocido para el público español pero muy resolutivo y expresivo con nombres como Shin Ha kyiun, NBaeek Yoon-sik, Hwang-Jung-min, Lee Je-Yong o Lee-ju-hyeon. Acompañados por una sugerente música de Lee Dong-jun y una feliz fotografía de Hong Kyung-pyo.
La cinta es un cuento sobre sobre el bienestar mental y el dolor en un mundo (el humano) que parece dejar poco espacio para la cooperación, el respeto mutuo o la ayuda. Horrible idea la de este cuento negro, que no deja mucha esperanza al espectador y anticipa el vaticinio de una violencia física y mental que imperará.
Se nota, entonces, cierta amargura dentro de una aflicción que solo parece querer encontrar la manera de sanar sufrimientos con fatalidad. La idea de que tal vez merezcamos desaparecer como especie, para siempre, ya que la causa de nuestros males somos nosotros mismos.











