La antigua calle Guadalete luce desde este Lunes Santo una nueva denominación: calle Nuestro Padre Jesús de los Afligidos, tras el descubrimiento de la placa que oficializa el cambio en plena jornada cofrade. El acto responde a una petición de la Hermandad y supone un reconocimiento al arraigo y la devoción existentes en esta zona, situada entre la avenida de la Bajamar y Micaela Aramburu de Mora, junto a la capilla del Señor.

El enclave tiene un marcado valor simbólico, ya que se encuentra junto al antiguo Hospital San Juan de Dios, actualmente en proceso de rehabilitación, donde se ubica la capilla histórica de la Hermandad. La nueva rotulación quedará como recuerdo permanente del vínculo entre la corporación y este entorno, profundamente ligado a su historia.

Durante el acto, en el que participaron representantes municipales y miembros de la Hermandad, se puso de relieve la importancia de mantener vivas las tradiciones y la identidad cofrade de la ciudad. Desde la Hermandad, su Hermano Mayor agradeció el gesto, destacando el significado emocional de que el nombre del titular quede reflejado en el callejero portuense.

La jornada ha continuado con los cultos previos a la salida procesional, incluyendo la ofrenda floral en el azulejo del Señor en memoria de los hermanos difuntos y la Eucaristía preparatoria celebrada en la parroquia de San Francisco. Estos actos forman parte del calendario habitual del Lunes Santo para la corporación.

Esta tarde, a partir de las 19:00 horas, la Hermandad realizará su Estación de Penitencia hacia la Basílica Menor de Nuestra Señora de los Milagros, en uno de los momentos más esperados de la Semana Santa portuense. La ciudad acompaña así a una de sus imágenes más queridas, ahora también presente en su nomenclátor urbano.

La modificación fue aprobada previamente por la Junta de Gobierno Local, consolidando un reconocimiento institucional al legado de la Hermandad y a la figura de Nuestro Padre Jesús de los Afligidos, cuya devoción sigue creciendo entre vecinos y fieles. Asimismo, se prevé que la corporación regrese a su capilla histórica una vez finalicen las obras de rehabilitación del antiguo hospital, recuperando plenamente su espacio original en la ciudad.