Con más de un siglo de historia, el colegio Las Esclavas continúa siendo un referente educativo en el corazón de la ciudad. Ubicado en la calle Luna, este centro concertado acompaña al alumnado desde los 3 hasta los 16 años, ofreciendo una educación integral que une calidad académica, innovación pedagógica y una identidad cristiana vivida con naturalidad en el día a día.

Las hermanas de Las Esclavas llegaron a la ciudad en 1923 y, desde entonces, el colegio ha mantenido vivo el legado de su fundadora, Santa Rafaela María, cuya pedagogía del corazón sigue inspirando la acción educativa del centro. Una pedagogía basada en la cercanía, la sencillez, la acogida y el acompañamiento personal, que sitúa a cada alumno en el centro del proceso educativo.

Con la apertura del periodo de escolarización, las familias interesadas pueden presentar su solicitud hasta el próximo 31 de marzo. Desde el colegio destacan que Las Esclavas es mucho más que un centro educativo: es una comunidad en la que se cuidan las relaciones, se fomenta la confianza y se educa desde una mirada profundamente humana y cristiana.

Educación en valores desde nuestra identidad cristiana

La identidad cristiana del colegio no se concibe como una imposición, sino como una propuesta educativa que se vive desde el respeto y la coherencia. Los valores evangélicos —la empatía, la justicia, el perdón, la solidaridad y el servicio— están presentes de manera transversal y se traducen en gestos cotidianos dentro y fuera del aula.

Inspirados por el carisma de Santa Rafaela María, el centro apuesta por una educación que atiende tanto a la formación intelectual como al crecimiento interior de la persona. “Educar desde el corazón es enseñar a mirar al otro con respeto, a descubrir la dignidad de cada persona y a comprometerse con el bien común”, explican desde la dirección.

Excelencia académica al servicio de la persona

El nivel académico de Las Esclavas es uno de sus rasgos distintivos, siempre entendido como un medio para el desarrollo pleno del alumnado. Muchos antiguos alumnos han alcanzado trayectorias profesionales de alto nivel en ámbitos científicos, tecnológicos y de investigación, manteniendo al mismo tiempo un fuerte vínculo con el centro.

Desde el colegio subrayan que la educación cristiana no renuncia a la excelencia, sino que la orienta al servicio, formando personas competentes, responsables y con sentido ético.

Innovación pedagógica con raíces profundas

Las Esclavas forma parte de una red de 15 centros educativos en toda España, lo que favorece la innovación constante y el intercambio de experiencias. El aprendizaje basado en proyectos y otras metodologías activas permiten al alumnado aprender de forma significativa, desarrollar el pensamiento crítico y trabajar cooperativamente.

En el ámbito académico, el colegio ha incorporado Innovamat como metodología para la enseñanza de las matemáticas, priorizando la comprensión, la manipulación y el razonamiento frente a la mera repetición de cálculos. El objetivo es que el alumnado entienda las matemáticas y pierda el miedo a esta materia.

Este enfoque pedagógico se apoya en un profesorado comprometido y en continua formación, que entiende la educación como una vocación de acompañamiento, en sintonía con la pedagogía del corazón que define al centro desde sus orígenes.

Convivencia, cuidado y atención a la diversidad

Programas como las Tutorías Entre Iguales (TEI) reflejan de forma concreta el compromiso del colegio con una convivencia basada en el respeto y la ayuda mutua. A través del acompañamiento entre alumnos, se fomenta un clima de confianza y se previenen situaciones de conflicto.“El alumnado aprende que hablar, escuchar y pedir perdón forma parte de crecer”, destacan, subrayando la importancia de educar emocionalmente desde edades tempranas.

El centro cuenta además con aulas de Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje, garantizando una atención personalizada que responde a la diversidad del alumnado y reafirma el valor evangélico de que cada persona es única e irrepetible.

Educación abierta al mundo, con identidad propia

El colegio es bilingüe desde las primeras etapas y ofrece una sólida formación en lengua inglesa. Además, Las Esclavas es el único centro de la ciudad que acoge los exámenes oficiales de Cambridge durante el verano, abiertos a alumnado de otros centros y academias.

Esta apertura al mundo se vive desde una identidad clara, formando personas capaces de dialogar, convivir y comprometerse en una sociedad plural sin renunciar a sus valores.

Un vínculo que perdura en el tiempo

El sentimiento de pertenencia es otro de los rasgos que definen a Las Esclavas. Muchos antiguos alumnos mantienen el contacto con el colegio y regresan para visitar a sus profesores o participar en encuentros y actividades. “Aquí se crean lazos que duran toda la vida”, destacan.

Tras finalizar 4.º de ESO, el alumnado continúa mayoritariamente sus estudios de Bachillerato en los centros adscritos de Safa o Santo Domingo, desde donde se valora muy positivamente tanto su preparación académica como su actitud y comportamiento.

Mirando al futuro con apoyo institucional

El colegio quiere aprovechar esta oportunidad para agradecer el respaldo del Ayuntamiento, que ha facilitado a los colegios concertados de la ciudad el acceso a una subvención de la Diputación Provincial de Cádiz, que nos proporcionará la posibilidad de mejorar nuestras instalaciones y recursos.

Con más de un siglo de historia, Las Esclavas sigue avanzando con paso firme: tradición, valores e innovación se dan la mano para seguir educando a nuevas generaciones en el corazón de la ciudad.