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La reunión entre el propietario y Curro Martínez. / Actualidad.

La reunión entre el propietario, Manuel Ramos, y Curro Martínez. / Actualidad.

EL PUERTO.- El primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de El Puerto, Curro Martínez, ha mantenido este viernes un encuentro con el propietario del Vaporcito, Manuel Ramos, en busca de alternativas viables para su recuperación.

Este primer encuentro se enmarca en un intento, ya anunciado por Martínez en campaña electoral, para tratar de recuperar lo que considera “un símbolo de nuestro municipio que no puede caer en el olvido”. Por este motivo se ha sentado a hablar con el propietario para conocer de primera mano la situación del Adriano III y abordar soluciones que “puedan hacer que vuelva a navegar o se pueda convertir en un reclamo turístico como bien interés cultural de nuestra ciudad”, explica Martínez.

Hay que recordar que el vaporcito naufragó el 30 de agosto de 2011 en su ruta El Puerto a Cádiz, al llegar al muelle gaditano, y desde entonces diferentes alcaldes y gobiernos han tratado sin éxito de recuperarlo, mientras sigue descomponiéndose en la Bajamar a la espera de días mejores.



Lo cierto es que a día de hoy la recuperación del vaporcito como embarcación efectiva para la navegación es prácticamente una utopía, dado su pésimo estado actual y siendo necesaria una evaluación a fondo por carpinteros navales que puedan especificar, con toda fiabilidad, el estado exacto de la madera del vapor y posibles soluciones que se antojan poco viables.

Incluso un informe de Capitanía Marítima de Cádiz, a petición de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz en 2014, ya puso de manifiesto el pésimo estado de la nave tildando de "situación irreversible" el estado del Vapor.

Y es que, hay que recordar que el propietario de la nave, Manuel Ramos, sufrió incluso la apertura de un expediente sancionador por más de 100.000 euros, por parte de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, que le llevó a ofrecer al gobierno andaluz la cesión del Vaporcito, o en último caso; el permiso para proceder a su desguace. Todo ello por un informe de la Junta de Andalucía en el que se ponía de manifiesto la falta de cuidados necesarios aportados por el propietario al Vapor como Bien Interés Cultural (BIC).


Monumento, pequeño museo o nuevo Vapor

Quedando prácticamente descartada su restauración como transporte público, se abre la segunda vía que pasaría por rehabilitar el barco aplicando nuevas tecnologías y materiales en busca de adecentarlo para conservarlo como reclamo turístico y patrimonio cultural, buscando un enclave adecuado para ello. Incluso se ha barajado la posibilidad de adecuar el entorno de la Fuente de la Galera como Muelle del Vapor para dejar fondeada y asegurada la embarcación a modo de símbolo portuense, o en tierra a modo de pequeño museo del Vaporcito.

Otra tercera alternativa podría pasar por afrontar la construcción de un nuevo Vapor, el Adriano IV, siendo necesario algún tipo de subvención o ayuda municipal, lo cual abre otro gran abanico de dificultades, intereses cruzados y burocracia.

Sea como fuere, y tras ocho años de especulaciones, lo cierto es que el futuro del Vaporcito sigue siendo una incógnita que tiene pocas papeletas de despejarse a corto plazo, aunque al menos se podría retirar de la ubicación actual en la que se encuentra por la mala imagen que origina de la ciudad a turistas y viajeros del catamarán a su llegada a El Puerto.