Fallece el hermano Ángel: un ejemplo de amor y entrega a los demás

Ángel González.

Ángel González.

EL PUERTO.- Poco ha tardado la semana en sorprendernos con una fatídica noticia.

La comunidad de jesuitas de El Puerto de Santa María anunciaba en el día de hoy el fallecimiento del hermano jesuita Ángel González; un claro ejemplo de entrega, amabilidad y sacrificio.

La capilla ardiente del hermano será instalada en la Parroquia de San Francisco este martes 4 de Junio desde las diez de la mañana hasta las cinco de la tarde y finalizará con la pertinente celebración religiosa.

El hermano Ángel era una de esas personas al que, pese a su edad, nunca le faltaron las ganas de remangarse la camisa y lanzarse a la llamada de los necesitados. Siempre estuvo al servicio de la gente y trató a todos con la dignidad y el amor con que se trata a un familiar.

Para muchos creyentes que lo conocimos, él será siempre la personificación del ejemplo de Cristo; del Cristo del que se nos habla en la Biblia; el que se entregaba  a la calle en busca de quien más lo necesitaba y no temía ni dudaba en tocar o besar  a enfermos, ni en poner sus manos  y su corazón allá donde podía peligrar su salud.

Somos muchos los portuenses que jamás lo podremos olvidar.





AL HERMANO ÁNGEL


Hoy hermano que te marchas te recuerdo,

con el alma acongojada por tu ida,

que jamás se ha de tornar en despedida,

pues por siempre te llevaremos muy dentro.


Tu bondad no tenía límites; tu esfuerzo

lo pusiste en beneficio de la herida,

la de nuestra sociedad que necesita,

muchos más ángeles puros en el cielo.


Fuiste siempre alegre hermano jesuita,

y nos diste tu sonrisa en alimento,

tu grandeza hoy se revela  en tu partida,

más yo a veces pude verla en mil momentos.


Dale ahora, allá en el cielo a tu familia,

un abrazo que derrame padrenuestros,

que será luz de perdón que te ilumina

por dar tu amor a ésta mi ciudad: El Puerto.


No sé yo si habrá homenajes a tu vida,

si el gobierno de mi insigne ayuntamiento,

se hará eco de tu entrega y de la espiga

que hoy El Puerto lleva clavada en el pecho.


Pero hoy quiero regalarte mi poesía,

pues en ti vi a Jesucristo y vi su ejemplo ,

recorriendo sin cesar nuestra bahía,

dando amor y pan al pobre de alimento.


Fui un eterno admirador de tu energía,

de tu entrega y valentía, pues sin miedo

acudiste donde ninguno quería,

a poner tus manos puras en el fuego.


Que tristeza hay en la tierra, y que alegría,

tienen hoy nuestras familias del cielo,

que se llevan a un soldado del Mesías,

para disfrutar con él de su otro tiempo.


Descanse en paz el que nos dio su vida.

Descanse siempre y viva entre mis versos.


Comentarios

Royal

Debes registrarte para escribir un comentario Nombre