“Memoria histórica”

Morante. Foto Bellido.

Morante. / Foto Bellido.

EL PUERTO.- Hay que echar mano de la memoria histórica de esta plaza porque hay que hacer un esfuerzo para evocar desde cuándo no se pica un toro en este ruedo; porque no recuerdo que se guarde un minuto de silencio antes de iniciar el paseíllo; porque Manzanares no desoreje a un toro a pesar de la “Concha Flamenca”; porque habría que tirar de hemeroteca para ver cuándo fue la última vez que Morante cuajó un toro en esta plaza; porque se rindió homenaje al histórico doctor Julio Mendoza, cirujano jefe de la plaza desde tiempo inmemorial; porque hacía muchos años que un torero de El Puerto no tomaba la alternativa en su tierra. [Alamares: “Otro mano a mano”]

La expectación generada por la corrida del sábado, donde El Puerto cuenta con un nuevo torero en el escalafón, dio poco que contar. Tan sólo un buen recibo de Morante a su primero que puso la plaza a revienta calderas. En su segundo bis al que no quiso ni ver, contemplamos al Morante apagado, incapaz, apático… al Morante que colgó los trastos el año pasado tras su actuación en esta plaza. Son las cosas de los artistas. Son las cosas del toreo. Aun así, ¡Dios salve a Morante!

Por su parte Manzanares estuvo voluntarioso en el primero de su lote, ligando series con la derecha aunque abusando en ocasiones del pico de la muleta, recurso muy empleado por el torero alicantino, y que tanto gusta a los nuevos aficionados. No obstante no se le puede negar la voluntad de agradar, pero las figuras siguen tropezando con la misma piedra, y no es otra que apuntarse a ganaderías que de tanto seleccionar la nobleza han llegado a un punto de falta de raza y de casta alarmante. Y así, los aficionados se aburren. Prueba de ello es que con el cartel de este sábado no se sobrepasaran llegara a los tres cuartos de plaza.

Y el toricantano Daniel Crespo fue el triunfador de la tarde, cortando una oreja de cada uno de sus oponentes. Torero de buen gusto, de corte artista y con templanza. El toro de su doctorado lo recibió a la verónica para posteriormente, tras el simulacro de la suerte de varas, despacharlo con un quite por chicuelinas de manos bajas y barriendo la embestida. Sin duda un guiño a Galloso, y a Manzanares padre. Con la muleta, aunque el toro no duró mucho ejecutó varias tandas con la derecha, y al natural el toro presentaba mayores problemas, aunque se puede decir que el torero estuvo a la altura. En el segundo tuvo que ponerse el traje de faena para arrancar la oreja que le valió la puerta grande. Dejó un buen sabor de boca para futuras citas, y deseamos que tenga suerte en su nueva etapa.

Comenzaba la mañana en mi tertulia de desayuno con mi amigo Tano quien me contaba que el abuelo de Crespo era Murillo, uno de los porteros que se apostaba en la puerta grande de la plaza, de los de la gorra de plato que daban empaque y respeto a la hora de pedirte la entrada. Recuerdo que era un señor muy amable, que se descubría para saludarnos cada vez que entrábamos a la plaza. Eran otros tiempos, y hay que echar mano de la memoria histórica para recordarle e incluso tirar de videoteca para verle en una de las escenas de la película “la becerrada”, rodada en parte en esta plaza.

Y continuaba la mañana con nuestro vermú, y con rostro serio me contaba Tano que el ayuntamiento había sido insensible con la memoria de un torero de El Puerto Víctor Manuel Coronado, y que le había negado a un grupo de aficionados de la peña Asamblea Taurina de Cádiz la colocación de un mosaico en la puerta principal del coso. Mientras los ayuntamientos de ahora se apresuran en cambiar el nombre de calles de personajes relacionados con el franquismo, y en quitar cualquier vestigio y símbolo del régimen jactándose de lo buenos demócratas que son, en el caso del mosaico han actuado contra natura. Se han enfundado la boina roja de los requetés y han negado un justo homenaje a un hijo de El Puerto. Coronado se merecía que Crespo, como hacía su abuelo, le mostrara sus respetos en su salida triunfante por la puerta grande. ¡Arriba la dictadura que se ha implantado en esta plaza! Más que de memoria histórica, esto va de memez histórica. Y es que, los asesores cuando tocan poder, los carga el diablo, y son capaces de llevarse al político por delante.

FICHA DE LA CORRIDA
Toros de Núñez del Cuvillo y un sobrero (4 bis) de Fernando Sanpedro. Justos de presentación, excepto el sobrero. Descastados en general. Tres cuartos de entrada en tarde calurosa.
MORANTE DE LA PUEBLA: Cuatro pinchazos, estocada caída y descabello (palmas); estocada baja (bronca).
JOSÉ MARÍA MANZANARES: Media estocada (ovación tras fuerte petición); dos pinchazos echándose el toro (ovación).
DANIEL CRESPO: Estocada caída (oreja); estocada caída (oreja).

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