“Nuevo en esta plaza”

La temporada comenzará el 4 de agosto con Morante de la Puebla, José María Manzanares y Daniel Crespo.

Un momento durante la presentación de la temporada taurina de El Puerto 2018. / Bellido.

Alamares (Pensión Las Columnas).- Decía Justo Ojeda que la Plaza Real era como una novia a la que cada fin de semana había que vestirla de blanco. Retrospectivamente echamos de menos a uno de los mejores empresarios que ha tenido esta plaza. Durante su gestión fueron muchos los toreros que debutaron aquí, y cada año, la presentación de los carteles se convertía en el gran acontecimiento taurino. Este martes, en El Puerto, hubo re-presentación de carteles y mucho mariachi elogiando los repetitivos espectáculos que últimamente se anuncian en El Puerto. Me da la impresión de que Reverte ha engatusado a la novia para vestirla de blanco, y la ha dejado plantada a la puerta de la iglesia. [Presentada la temporada taurina de El Puerto 2018]

Desde tiempo inmemorial, los toreros que debutan en Madrid se anuncian en los carteles como “nuevo en esta plaza”. Y debutante en estos lares es Juan Reverte, de la empresa Reyma que nos desveló lo que denomina “gran temporada taurina 2018”. Viendo los carteles y los poderdantes que tiene en el catálogo, parece ser que la demora en firmar el contrato no ha sido motivada por las combinaciones de carteles, sino por negociar las rebajas al estilo de El Corte Inglés. Supongo que por eso anuncia lo de “gran temporada”, pero de descuentos.

Nuevo en esta plaza es el título de una película protagonizada por el difunto Palomo Linares, quien cortó un polémico rabo en mayo del 72 en Las Ventas, lo que motivó un gran revuelo envuelto de polémica en los corrillos taurinos nacionales. Se habla de que hubo negociaciones de bajos fondos para que el presidente concediera el rabo. Y parece que también, en El Puerto, nuestro particular Palomo Linares –Reverte–, ha negociado con “los tres mosqueteros” la firma del contrato de la plaza. Ya saben ustedes eso de las lentejas. Y los mosqueteros, apoderados por el señor De la Encina han tragado. Eso sí que ha sido un cartel de toros, pero a puerta cerrada. Palomo Reverte se ha merendado una corrida de toros y una novillada picada. Imagino el diálogo surrealista entre los tres mosqueteros y Reverte, como el de Groucho Marx y su “parte contratante de la primera parte…”. Al final, a tragar.

Señor Reverte, esto no es una temporada. Esto se parece más a las corridas en honor a la proclamación como rey de España de José Bonaparte, que por Real Orden se comunicaba al Ayuntamiento de Madrid el acuerdo de celebrar tres corridas de toros. Este mandato incluía la obligación de que los aficionados pagasen la mitad del precio de las entradas, y la otra mitad el nuevo rey para destinarlos a causas hospitalarias. Por entonces se pretendía contar con toreros del sur de España, pero fue el matador José Romero quien bajo excusa del peligro de cruzar la sierra por los bandoleros, no acudió a la cita cuando en realidad mostraba su desacuerdo al nombramiento de un rey gabacho. Sin duda, Romero incumplió el contrato, como lo hace nada más empezar la empresa Reyma, y aquí los paganinis son los portuenses. ¡Malditos bandoleros!

Ya no queda gente seria en el toreo, y mucho menos en la política. La peña taurina El Puerto, incumple el contrato con el Bimbo y el Pajarito, y suspende el famoso mano a mano. Reyma incumple el contrato y se ahorra una corrida y una novillada. Y mi amigo Manolo Lozano incumple su palabra sobre la fecha de la alternativa de Daniel Crespo que me dio hace unos meses en la que me aseguraba que sería el 5 de agosto en vez del 4 y que fue adelantada por este medio.

Me van a disculpar queridos lectores que no les relate los carteles. Son casi los mismos que los de años anteriores. Las ganaderías todas “nuevas en esta plaza”. Los toreros los de siempre, más de lo mismo. Y mientras tanto, De la Encina ejerciendo de Rubiales, cesando antes de la temporada a Quintana, y dejando el marrón a un interino. ¡Qué prontito nos vamos a ir a casa este verano!, ya que nuestro mundial va a durar bien poco. Tres corridas y una de rejones, como los cuatro partidos que jugó la selección. A ver dónde se juega la supercopa, dicen que en Tánger, o quién sabe si en Sanlúcar de Barrameda, donde Carmelo siempre está al quite.

Hablan mucho de los antitaurinos, pero ojo, que hay algunos Carlos IV en potencia deseando prohibir los toros a golpe de cédula real. En El Puerto ya tenemos nuestro Carlos IV. Es el señor De la Encina, quien con su permisividad se está cargando la temporada taurina de El Puerto. Supongo que los servicios jurídicos del consistorio se habrán puesto manos a la obra para sancionar a Reyma. Esto va a dar mucho que hablar, como el rabo de Palomo en las Ventas, pero de momento Reverte ya ha mostrado sus intenciones: “El Puerto, yo me lo guiso, y yo me lo como”, y de marmitón nuestro alcalde, colaborando en la limpieza de la cocina.

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