“Juego de Tronos. El invierno”

Mariano Rajoy ha dejado de ser presidente del Gobierno tras la moción de censura de Pedro Sánchez. / EFE.

Mariano Rajoy ha dejado de ser presidente del Gobierno tras la moción de censura de Pedro Sánchez. / EFE.

Joaquín García de Romeu. “Amanece que no es poco”.

Joaquín García de Romeu. “Amanece que no es poco”.

Joaquín García de Romeu (Tribuna libre).- Todo mecanismo legalmente establecido debe ser respetado, desde la obtención de mayorías a las mociones de censura. Curiosamente, en una sociedad altamente cualificada para el análisis político, y en donde los foros se convierten en la palestra a donde acudir para valorar las situaciones, sorprende el grado de odio y cinismo imperante en una sociedad, que, por democrática, debería ser mucho más respetuosa.

Lo ocurrido en estos días y sobre todo los comentarios, no dejan lugar a dudas. Que se llegue al extremo de una moción de censura nunca debe ser motivo de celebración, pues, llegados a esos casos, la inestabilidad, la división y la necesidad, son el claro ejemplo de una crisis institucional. Una crisis tan podrida que no deja entrever el principal problema… el ser humano.

La dialéctica y el trabajo han dejado de ser los principales puntales de la vida política, apenas hay debates, el trabajar y dejar trabajar ha dejado la principal función de los políticos, y vivimos en una sociedad en donde la delación y la corrupción son los motores de nuestra vida política.

Perdemos de vista que allí donde hay poder hay corrupción, pues siempre habrá quien se arrime a ese poder para medrar y robar. Si analizamos nuestro panorama político, no hay un solo partido libre de corruptos en mayor o menor medida.

Eso no significa que PSOE, PP, CIU, PNV o sus múltiples siglas sean partidos corruptos, los corruptos son quienes integran esos partidos, que amparados en las instituciones llegan a ellas para el beneficio propio. Sin embargo, sí que es cierto que todos y cada uno de los partidos, usan esa corrupción para atacar al contrario.

En pleno siglo XXI, en donde las diferentes fórmulas políticas parten de unos mínimos sociales; en donde las diferencias ideológicas son mínimas, excepto en aquellos casos extremos y desfasados; en donde, en definitiva, el voto se mueve por tradición o simpatía más que por formulas de gobierno… se echa en falta un gran pacto en el que los partidos en lugar de acusarse se unan para sanar sus bases, un gran pacto que expulse de sus filas a los parásitos, a los corruptos, a los inútiles sin estudios, sin oficio ni beneficio, amorales sin color a los que solo les mueve el unirse a unas siglas para hacer una vida a costa de todos los españoles.

Realmente, da igual que sigla ostente el poder, pues, no creo que a estas alturas nadie nos lleve a un estado absurdo o ridículo, pero lo que no da igual es el cinismo de unos para con otros; no da igual acusar de corrupción cuando la misma anida bajo tus siglas; no da igual la mentira, el todo vale, el ya veremos… el invierno ha llegado, y será largo, y ha llegado la hora de que todos se unan en un frente común contra un enemigo al que le da igual ser del PP que del PSOE o de los verdes, pues cambiara su rostro para anidar junto al poder y sangrarlo… solo la unión de todos podrá acabar con la corrupción… antes de que esta termine por gobernar España y la sociedad se divida entre los que pagan impuestos y los que viven de los impuestos…

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