Manifestación “Por un 1de mayo obrero, solidario y feminista”

La manifestación. / P.P.M.

La manifestación. / P.P.M.

EL PUERTO.- Cientos de personas salieron este martes a las calles de El Puerto de Santa María en una manifestación convocada por CNT, SAT, USTEA, Marea Pensionistas y Jubilados/as del Puerto, Asamblea Feminista las Tres Rosas y el Foro Social Portuense con el lema “Por un 1 de mayo obrero, solidario y feminista”.

 

COMUNICADO

Salimos hoy de nuevo a la calle para ¡reivindicar! una sociedad libre de explotación, opresión y represión. Llamamos a la rebeldía para plantar cara a las políticas neoliberales que impregnan nuestras vidas y a las alianzas que de ella se derivan entre patriarcado y capital. Pero también un día como hoy, día emblemático del movimiento obrero, jornada propia para exigir mejoras laborales y salariales, aprovechamos para reivindicar y reconocer también como trabajo aquel que recae de manera primordial sobre las mujeres y por el que no reciben salario alguno, nos referimos al trabajo de los cuidados, sin el cual la vida productiva no podría llevarse a cabo.

Hoy no es un día festivo, ¡es un día para la denuncia!

Denunciamos la realidad que azota a la clase trabajadora, una realidad marcada por una crisis que no hemos provocado y de la que llevamos años ya sufriendo sus consecuencias que no son otras que reformas laborales al servicio de la patronal, negociadas por agentes sociales serviles a sus imposiciones, generando una situación de emergencia social donde el alto nivel de paro obliga a la gente a vivir en el umbral de la pobreza, a veces en grado extremo cuando ni siquiera tienen un hogar donde cobijarse, y donde incluso tener trabajo no garantiza poder llevar a cabo una vida digna.

Esta alarma social se extiende más allá de la vida laboral y alcanza también a la jubilación. La incorporación tardía de los jóvenes al empleo, la baja calidad del mismo, los contratos a tiempo parcial, que son la mayoría en el caso de las mujeres, dificultan el acceso a una jubilación digna en el futuro, al tiempo que nuestro sistema actual de pensiones tampoco garantizan calidad de vida a día de hoy.

Denunciamos la especial vulnerabilidad que dentro de este panorama de explotación sufren las mujeres. Desde que se desató la crisis, los sectores profesionales más feminizados, que ya de por sí se caracterizan por bajos salarios, han empeorado aun mas si cabe los salarios de millones de trabajadoras. El porcentaje mayor de empleo destruido durante la crisis estaba ocupado por mujeres. Las mujeres representan el eslabón débil en esta injusta cadena de la explotación.

No necesitamos muchos datos estadísticos para entender que precariedad laboral, sueldos miserables, explotación, inseguridad, chantajes, miedos y coacción rodea la vida cotidiana trabajadora, en un contexto donde además cada decisión política supone una vuelta de tuerca más al sufrimiento de la clase trabajadora. No olvidamos cómo el pasado mes de enero, la ministra Cospedal anunciaba la duplicación del gasto militar en España, una inversión socialmente innecesaria que solo sirve para defender y blindar este corrupto y miserable sistema político y económico en el que vivimos.

Para resolver esta situación, es necesario analizarla desde una perspectiva global, enmarcada dentro de un orden político, económico, social y jurídico concreto. Ninguna solución vendrá de la mano de un mundo concebido tal y como está ahora mismo. Luchar contra el paro puede suponer pelear por verdaderas reformas fiscales, del mercado laboral o ampliar las prestaciones sociales, pero sobre todo, luchar contra el paro implica necesariamente un proceso de profundo cambio y transformación social, puesto que todo deriva y es consecuencia directa del actual orden mundial de las cosas y por lo tanto mejorar las condiciones de vida de la clase trabajadora no puede entenderse sin apelar al significado de la palabra revolución. Una revolución que cree las condiciones materiales (económicas, políticas, jurídicas, educativas, sociales) para que las oportunidades lleguen a todas las personas por igual, y que tenga como punto de partida el empoderamiento y la protección de las clases más desfavorecidas.

Por eso, en un día como hoy, apelamos a la unión y la organización colectiva de todos aquellos movimientos sociales, políticos y sindicales que vean la necesidad de iniciar un proceso transformador, que se sume a la idea de que otro mundo, no es que sea posible, sino que es condición imprescindible y necesaria para que por fin y definitivamente los problemas del paro y las consecuencias que de ello se derivan llegue a su fin.

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