Lluvia de pétalos y saetas para Barrabás y Marquillo

Humildad y Paciencia en carrera oficial. / Poppy Garduño.

Humildad y Paciencia en carrera oficial. / Poppy Garduño.

EL PUERTO.- Las saetas y cantos entonados desde los balcones inundaron este Jueves Santo la ciudad en el quinto día de su Semana Grande. Como ya es tradicional la Humildad y Paciencia, conocida popularmente como Barrabás y Marquillo, arrancó de las gargantas a su paso oraciones y plegarias cantadas por los devotos.

La tarde comenzó a las 17.00 horas. En esta ocasión, como ya es costumbre desde el año 2014, hubo que trasladarse hasta la Iglesia Conventual del Espíritu Santo, situada junto a Pozos Dulces, para poder ver la salida de esta hermandad. Tras la salida del guion, el cortejo procesional encaró la calle Albareda, Ángel Urzaiz, Caldevilla y Diego Niño para dirigirse hacia Zarza, donde a la altura del Bodegón de Obregón se vivieron momentos de gran emoción y devoción al escuchar las saetas que los fieles dedicaron tanto al Cristo de la Humildad y Paciencia, como a Nuestra Señora del Desconsuelo. Durante esta escena, que tuvo lugar alrededor de las 19.00 horas, se podía adivinar una gran afluencia de público en la esquina de Zarza con Arzobispo Bizarrón, calle por la que continuó el recorrido en su camino hacia la Iglesia Mayor Prioral, donde realizaría su estación de penitencia a las 20.30 horas.





A continuación, el Paso de Misterio, acompañado por la Agrupación Musical local del Santísimo Cristo de la Humidad y Paciencia, y el Paso de Palio por la Banda de Música Municipal de Cuevas del Becerro (Málaga), continuaron por la calle Vicario, Ganado, por la Placilla, San Bartolomé, Palacios y Nevería hasta llegar a carrera oficial, desde donde finalmente se dirigiría por Larga, Chanca, Albareda y Espíritu Santo hasta su templo.

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