“Semana de Pasión”

Domingo de Ramos 2018 en El Puerto de Santa María, durante la carrera oficial. / Poppy Garduño.

Domingo de Ramos 2018 en El Puerto de Santa María, durante la carrera oficial. / Poppy Garduño.

Joaquín García de Romeu. “Amanece que no es poco”.

Joaquín García de Romeu. “Amanece que no es poco”.

Joaquín García de Romeu (Tribuna libre).- Si analizamos nuestro entorno, resulta sumamente curioso que al día de hoy están más pendientes de los cielos los cofrades que los agricultores.

Pero a decir verdad, mientras que es cierto que la sana preocupación afecta a los sentimientos, no por ello no tiene importancia para una ciudad. Como ese conocido meme, en el que le promete una Semana de Pasión y se la lleva a Sevilla toda la Semana Santa, hoy por hoy todos los conceptos están mezclados como en una coctelera, y quienes no necesitan justificación para demostrar su fe, la justifican diciendo que es un acto cultural, una expresión artística en la calle, un reclamo turístico de suma importancia.

Por otro lado, las fuerzas vivas de la ciudad, que lo único que tienen que hacer es respetar un sentimiento religioso, se afanan por convencerse a sí mismos de que lejos de ser una manifestación religiosa, se trata de un acto cultural, de suma importancia para la ciudad al ser una expresión artística en la calle.



La mejor opción parte de una Iglesia que ni si… ni no, que critica la forma de vida de todo tipo de gente, cuestionando la moralidad de todos, pero que, en estos días, se pronuncia alabando una Semana de gratificante fervor religioso de gentes que quizás no sepan ni el color de una sagrada forma.

Lo mejor de todo es que si nos fijamos todos están contentos, todos se apoyan, y todos la defienden, con lágrimas en los ojos, si llueve; este sentir por mucho que quieran algunos, se trata de una manifestación católica, en la que le pese a quien le pese, la Iglesia si tiene mucho que ver, pero que en estos días incluso algunos la desplazan porque esto no es cosa de curas, es de sentir popular que nada tiene que ver con la Iglesia, a excepción de todo.

Pero si lo analizamos bien, al menos hay gente que se acerca a un algo más que ellos mismos, las autoridades demuestran una verdadera tolerancia (que actualmente brilla por su ausencia a no ser que lleves una bandera de colores) y la iglesia acoge sin distinciones, como debería ser siempre, a todo el que se acerca para hacerlo participe.

Creo que la sintonía no debería ser exclusiva de esta semana, y que el acercamiento, la tolerancia y el acogimiento y perdón deberían ser la tónica general durante todo el año… y además, la Hostelería también sale ganando.

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