“La Niña Jesusa”

Vista del Belén municipal en el Ayuntamiento de El Puerto de Santa María en las pasadas navidades. / A.C.

Vista del Belén municipal en el Ayuntamiento de El Puerto de Santa María en las pasadas navidades. / A.C.

Joaquín García de Romeu. “Amanece que no es poco”.

Joaquín García de Romeu. “Amanece que no es poco”.

Joaquín García de Romeu (Tribuna libre).- Cuando leí la noticia que revelaba algo más allá del sexo de los ángeles, me escandalicé, ciertamente me creí que era realidad, y ya me imaginaba la respuesta que daría el Ayuntamiento en Semana Santa para explicar que la Niña Jesusa tenía barba.

Sin embargo, algo me alertó, un comentario de alguien de Jerez que había leído la misma noticia, calcada de la que anunciaban los munícipes por antonomasia. Lo peor de la jocosa historia no es la broma, tampoco es el simulado enfado de las fuerzas vivas, ni los chistes que a su costa se hicieron; también pueden pasar desapercibidas las indignantes reacciones de quienes considerándose creyentes se rasgaban las vestiduras. Lo lamentable de esta historia, lo que realmente tiene importancia es que miles de personas la creyeron como algo real.

La explicación al crédito es normal. Escuchamos a diario que no existe realmente el género masculino y femenino, y que a pesar de los dones naturales, el ser humano, al parecer, nacido ahora en los bancales, puede elegir su sexo, no ya exigir el merecido respeto a su orientación, sino el sexo, y ello con el consiguiente perjuicio de que un pobre crío de seis años se le explique que puede ser lo que quiera (no sé cómo le explicarán a un niño que no puede tener hijos nacidos de él) independientemente de su naturaleza biológica.

A diario se nos bombardea con todo tipo de comentarios denigratorios sobre el género humano, simplificando a extremos de poder ser incluso un mineral, minimizando y retorciendo incluso algo tan natural como el propio instinto animal que a todos nos da la madre naturaleza. En estas fechas ya hemos conocido a Reinas Magas, no mujeres representando a un rey Mago, que me parece lo más normal del mundo -no siendo normal que reivindiquen aparecer como mujeres, al igual que me parecería ofensivo que un hombre interpretara a Hipatia o a Madame Curie diciendo que son hombres- .

Como decía lo lamentable de esta historia es que siendo mentira nadie dudó de su veracidad, precisamente porque estamos acostumbrados a escuchar sandeces todos los días.

Que a este Ayuntamiento le parezca ridículo que tenga que salir a pedir disculpas por un bulo o una broma, les debería dar que pensar, sobre todo cuando se les llena la boca a más de un político intentando reescribir la historia en lugar de intentar hacer historia. Coincido plenamente en que resulta ridículo, pero no el hecho de tener que desmentir algo que todos creían, sino el hecho de que intenten convertir nuestras vidas en una mentira al servicio de los votos, en donde la mayor barbaridad que se pueda uno inventar es útil siempre que traiga votos. Aun así, y siendo un bulo, deberían reflexionar en por qué miles de personas se ofendieron, lo creyeron y se indignaron. Quizás el verdadero bulo sea que era un bulo.

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