Viernes Santo: María de Consolación y Lágrimas, más cerca que nunca de su hijo

Viernes Santo 2017 en El Puerto. / P.P.M.

Viernes Santo 2017 en El Puerto. / P.P.M.

EL PUERTO.- María de Consolación y Lágrimas, más cerca que nunca de su hijo. Llegó el Viernes Santo al calendario y con él el día en el que la Semana Santa de El Puerto comienza a poner su punto y final. Con un clima agradable y siendo jornada festiva, las calles del centro de la ciudad se llenaron de multitudes para apreciar las cofradías que compartirían verdaderas obras de arte con el resto de ciudadanos y turistas.

Sería la hermandad de la Veracruz la primera en posicionar ante el público su guión blanco y verde. Una de las hermandades más antiguas de España volvía a procesionar con la excepción de que en esta ocasión seria María Santísima de Consolación y Lágrimas la que acompañaría en el mismo calvario al Santísimo Cristo de la Veracruz. Una imagen que conquistó a los fieles por lo novedoso y por la belleza y riqueza en sí que englobaba dicha instantánea.

Dicha escena de la pasión del Hijo del Padre, fue endulzada por las notas musicales de la agrupación musical de la Clemencia de la vecina localidad de Jerez de la Frontera y sabiamente guiada por equipo del capataz Javier Vaca Velázquez.

Desde San Joaquín, la más antigua de las hermandades de la ciudad, una vez más desfilaron los hermanos de la Veracruz y algunas hermanas con la rigurosa mantilla enlutada, mostrando el pesar de los cristianos por la funesta jornada.

Y desde la basílica menor procesionó la cofradía del Santo Entierro, en la cual también fue posible admirar a algunas hermanas revestidas con mantillas negras, como es tradición en estas jornadas de luto.

Entrañable detalle fue el que se podía hallar tras el paso de la Escalerita, cuya cuadrilla de costaleros iba encabezada por su capataz Alfonso Bello, ya que iba seguido por unos niños los cuales iban acompañando con sus tambores la Cruz sin el cuerpo ya de Nuestro Señor Jesucristo.

Tras el mismo, la fastuosa urna donde ya yacía el Hijo del Padre se abría paso por las calles de la ciudad bajo la dirección de Álvaro Morales y con las notas musicales de la capilla musical Vía Sacra junto con las voces a capella de Stella Maris. Una acertadísima recreación sublime y a la vez funesta que incitaban al recogimiento de los portuenses que se reunían en torno a esta cofradía del Viernes Santo.

De igual forma, Nuestra Señora de la Soledad, la del rostro sereno y malherido, deambulaba por las calles céntricas de la localidad portuense junto a los sones de la banda de música municipal de Barbate. Sería su capataz, Javier Villanueva, el que guiase los pasos de la belleza de El Puerto con elegancia y sencillez. La Virgen de la Soledad es una de las obras más veneradas y admiradas dentro de la imaginería portuense. Una verdadera joya que cuenta con la admiración de casi todos los portuenses que así lo muestran cada Viernes Santo.

-> Galería de fotos completa del Viernes Santo portuense 2017

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