Manuel Almisas sobre Daniel Ortega: “Fusilaron a un comunista íntegro que dio su vida por los demás”

Fotomontaje: Daniel Ortega y Manuel Almisas.

Fotomontaje: Daniel Ortega y Manuel Almisas.

EL PUERTO.- Hablamos con el médico y profesor roteño, Manuel Almisas Albéndiz, uno de los propulsores de la iniciativa de hacer a Daniel Ortega, fundador del Partido Comunista en El Puerto, hijo adoptivo de la ciudad a título póstumo. Iniciativa ante la cual el ayuntamiento no se ha pronunciado todavía.

Llegué a las seis y media de la tarde a casa de Manuel, en el centro de El Puerto. Es un hombre alto, con larga melena rizada y canosa a la altura de los hombros. Amablemente me invitó a sentarme y me ofreció una limonada casera. Nos sentamos en el sofá uno frente a otro en un salón espacioso, muy relajante. Frente a la ventana disponía una mesa de comedor donde tenía todavía el portátil de estar trabajando en el nuevo libro de las cartas de Daniel Ortega.

Comenzó progresivamente a abordar el tema de Daniel Ortega y Luisa Rendón. Y este hombre, Manuel, médico, profesor, abiertamente comunista y ahora haciendo en su tiempo libre las labores de historiador, me llevaría por unas horas, a saltos, a esa Segunda República tan desconocida de El Puerto de Santa María, dejando a ratos ver las evidentes conexiones con la persona que investigaba, y la frustración del que intenta recuperar la memoria en estos tiempos de olvido.

El 6 de agosto se cumplió el 75 aniversario del fusilamiento de Daniel Ortega, fundador del Partido Comunista en El Puerto, y una importante figura social y política de la provincia. Así lo documenta en su libro, en el cual vemos la historia de este “Médico proletario” y de su familia.

 

Pregunta: ¿Cuándo empezó con la investigación y el libro de Daniel Ortega?

Respuesta: Yo me he sentido muy identificado con la figura de Luisa Rendón. La vida de esa mujer, lo que le pasó, su detención y el acoso a que fue sometida, su encarcelamiento, fusilaron a su hermana, a su padre… A Daniel Ortega yo lo he descubierto en profundidad a partir de que empecé con las investigaciones para el libro de Luisa , en julio y agosto del año pasado. Al ir investigando la vida de María Luisa fui consiguiendo también mucha información sobre Daniel, y me llamó poderosamente la atención su persona.

Para mí era un desconocido y por lo que he investigado para la gente también lo era, que al preguntarles decían Daniel Ortega, sí, vale, vale…Pero todo lo que se sabía era muy superficial y a veces hasta erróneo. Porque han existido varios Daniel Ortega durante ese periodo pero solo un Daniel Ortega Martínez, diputado por Cádiz.

 

P: ¿Qué le cautivó tanto de su historia?

R: Como se sabía tan poco, pues cada cosa que descubría me iba sorprendiendo. Por ejemplo, que tenía dos hermanos, que eran maestros, luego descubrí que él fue maestro también, me sentía poco a poco muy identificado con él. Nació en Fuentecén (Burgos), tuvo tres madres, mudanzas por problemas de trabajos del padre, tantos viajes, enfermedades, una vida muy azarosa. Es una familia muy interesante y luchadora.

Principalmente destaca su faceta política, su labor social, obrera y producción escrita

Por supuesto que fue un teórico que escribía mucho (Trabajo!, Mundo Obrero, El Proletario…), que daba mítines y conferencias. Ante todo era un hombre del Comité Central del Partido Comunista, y además era muy culto, no cualquiera podía tener dos carreras y el bachillerato en aquella época. Y Luisa, igual, eran una familia muy culta. Nos cuenta su hija Juana que ellos tenían dos entradas de abono para toda la temporada del Teatro Principal que había aquí en El Puerto en aquellos años. Ese es uno de los motivos por lo que los odiaron tanto las clases poderosas portuenses.

 

P: Además de que él era el médico del pueblo…

R: Es que era el mejor médico que había aquí. Los médicos de Cádiz, por ejemplo, un especialista de corazón operaba a alguien, y luego para el seguimiento del paciente en El Puerto ¿A quién recomendaban? A Daniel Ortega, y no podía ser otro, el mejor era Daniel Ortega, aunque tragaran sapos los ricos bodegueros y comerciantes.

De hecho era un médico humanitario, en aquella época había muchos médicos comunistas y socialistas. Cuando estuvo aquí preso en Cádiz casi nueve meses, y conociendo ya su condena a muerte en el mes de marzo del 41, decide comenzar a tratar en la Cárcel Real de Cádiz a los enfermos más contagiosos, a los terminales, a los moribundos. Él nunca le contó a María Luisa su condena a muerte y ella le decía en una de sus cartas “pues como tu bien dices, sería estúpido, después de todo lo pasado y de haberte librado de la muerte, habiéndola visto tan de cerca, morir tan oscuramente”. Te has librado de la guerra y ahora te vas a morir de un contagio…

Claro que él no le quiso contar acerca de su condena porque sabía que estaba muy enferma, con ansiedad, depresiones, problemas de corazón. Ella le preguntaba siempre y era muy optimista.

 

P: ¿Y Mª Luisa? Ella también estaba presa en Barcelona, mientras Daniel estaba en Cádiz y los niños con los tutores.

R: Con ella pasó igual, salieron sus compañeras de la cárcel de El Puerto, 21 de ellas, en el año 41, y ella no. Pasó por 4 ó 5 cárceles y era por lo mismo. Pedían los informes a El Puerto para su solicitud de libertad condicional y decían una y otra vez que no, que era una mujer peligrosa, que era la mujer de Daniel Ortega. Era odio lo que tenían los fascista de El Puerto contra este matrimonio, porque siendo cultos, un médico respetado y prestigioso del pueblo, no entendían cómo podían estar con los obreros, metidos en las huelgas y en los sindicatos.

 

P: ¿De qué se le acusó a Daniel?

R: Fueron estas declaraciones de las familias ricas de El Puerto las que fueron decisivas. No tenían nada para fusilarlo. Tres años después de terminar la guerra, no había matado a nadie, no había hecho nada grave, y se lo traen para Cádiz. ¿Por qué? Habían investigado en el sumario, por los informes de la policía gubernativa, los falangistas, requetés, guardia civil y alcaldía, y supieron la importante labor política, sindical y social que había hecho en El Puerto.

Yo lo escribo en el libro, son las declaraciones de los Cuvillo-Terry, de Gutiérrez Dosal, el Fiscal de la Audiencia de Cádiz, Francisco Gaztelu y Oneto, casado con Eloisa Terry-Cuvillo, y de todos estos los que hacen que lo fusilen realmente, diciendo que es el instigador, el moralmente responsable de toda la represión que se sufrió aquí, incluido el fusilamiento de más de 40 portuenses, muchos de ellos jóvenes. ¡Qué cinismo!

Mientras que él estuvo hasta el último momento acudiendo a los plenos como diputado en las cortes por Cádiz en la legítima República.

Le tenían mucho odio. De la sentencia, ese es el argumento decisivo, porque hay muchos republicanos y comunistas o anarquistas que no fueron fusilados.

 

P: ¿Era demasiado político Daniel Ortega?

R: Claro, en aquella época para ellos era como el diablo, cuando llegó en 1927 aquí a El Puerto no había nada de movimiento radical y en el 36 tenía ya una gran influencia. Monta esa estructura proletaria, los sindicatos, el Socorro Rojo, el PCE, y difunde esa conciencia obrera. Le decían el “Médico Proletario”. Pero eso generó un odio muy grande, y me sorprende que ese odio parece llegar hasta el día de hoy.

 

P: ¿Y puede que también el estigma del comunismo?

R: Yo podría haber puesto otro título para el libro pero no, me decanté por «El médico comunista que revolucionó El Puerto». Yo lo he querido decir siempre, era comunista, sí, pero es verdad que todavía hoy ser comunista es un insulto. Ya habéis visto lo que se ha comentado en las últimas semanas: “¡Los comunistas vuelven!”

 

P: Y después de un año, ¿sigue con la labor de investigación?

R: Todavía estoy encontrando algunas cosas nuevas, y pueden salir muchas más cosas pero implicaría un trabajo muy grande, en el Mundo Obrero, en los archivos históricos del PCE, puede haber cosas. Igual ha pasado con unas cartas de Daniel que han aparecido después de tantos años, que estaban por ahí guardadas y las encontramos a última hora. La gente puede tener cosas guardadas, y que no hayan sacado por miedo o porque estén perdidas en algún baúl.

En un año hemos hecho lo del libro de María Luisa, con toda su investigación, la placa a Mª Luisa Rendón, el libro de Ortega. Estamos ahora con el libro de las cartas de Daniel Ortega, con lo del hijo adoptivo, el documental de Luisa Rendón. Es decir en un año, lo que da de sí. Y no sé cuántos artículos de periódicos, a través de Facebook, las redes, se ha movido mucho el tema de Mª Luisa Rendón y Daniel Ortega. Porque se lo merecen. Porque la historia de la Segunda República en El Puerto se lo merece.

 

P: ¿Qué es lo que más le ha chocado de todo el proceso de investigación?

R: Es que han sido un montón de cosas, pero por citar algo puedo empezar por lo de las cartas personales, me las dieron y me las leí en una noche. Yo estaba terminando el libro de Daniel Ortega y tener esto de su puño y letra. Dice con quien estuvo, a quién conoció, llenaba muchas lagunas. Ahí sale ya retratado como padre, como esposo y como persona al margen de la figura Política. Me las leí y dije «esto tenemos que publicarlo». Además de cartas de la propia Mª Luisa que no sabíamos de su existencia y que dicen muchas cosas, ya que al principio se tienen que escribir ambos en la cárcel a través de los hijos para evitar la censura.

También me impactó descubrir que fusilaran los franquistas a su hermano mayor Florencio en agosto del 36. Y decir otro Ortega Rendón más que ha sido fusilado. Milagros Rendón, Francisco Rendón, Florencio Ortega, que encarcelan a Luisa… Pero vamos que eso es lo que pasó en muchas familias, es que mataron a mucha gente. Se habla de un genocidio, pero es que realmente fue un genocidio, sobre todo en esta parte donde no hubo guerra, sino una represión despiadada con aplicación del Bando de Guerra de forma indiscriminada durante varios meses.

A raíz de todo este trabajo, teniendo en cuenta la actividad que desarrolla en El Puerto, se plantea proponer a Daniel Ortega para hijo adoptivo de El Puerto…

Pensamos que aprovechando los 75 años del fusilamiento de Daniel Ortega, y habiendo ahora un gobierno tripartito de izquierdas, de cambio, de progreso, que se preocupa por la memoria, dijimos que ahora era el momento.

Yo lo comenté con los compañeros, con amigos, con mucha gente, y todo el mundo me decía que gran idea, que magnífico. Lo que no nos esperábamos era que el Ayuntamiento «de izquierda» pasaría olímpicamente. O sea, ni han contestado a ninguno de los escritos nuestros, hemos hecho una solicitud en nombre del colectivo nuestro “Rosa Luxemburgo”, y nada. Hicimos una campaña de recogida de firmas, y recogimos bastantes cartas dirigidas al Alcalde y al primer teniente de alcalde de Izquierda Unida, pero ni con esas.

Hace ya casi dos meses presentamos otro escrito en el Registro pidiendo una entrevista personal a ver si el alcalde se reunía con nosotros y nos explicaba los motivos de una postura u otra. Pero tampoco. Silencio administrativo. Inconcebible.

 

P: ¿Por parte del Ayuntamiento hacen oídos sordos respecto al tema?.

R: Yo he hablado con personas de Izquierda Unida, y a nivel personal claro que dicen que sí, que Daniel Ortega es muy importante, etc. Pero después en la práctica nada, no se ha hecho nada que sepamos… Para mí es muy decepcionante, desde el mes de mayo diciendo que queremos hacer un homenaje por el 75 aniversario de su fusilamiento, y ya estamos a 6 de agosto. Y la respuesta sigue siendo cero.

Daniel no pegó ni un tiro, él fue una figura política de primer orden en El Puerto y en la provincia, Diputado por Cádiz en el Parlamento de Madrid, por supuesto teniente coronel del Ejército Republicano, estaba en el Estado Mayor del Ejército del Centro, en la parte de intendencia, de logística. Sí, un alto militar proveniente de las milicias, lo que tu quieras, pero por encima de todo un hombre del Partido y diputado a Cortes por el Frente Popular hasta el último momento. Siendo una figura tan importante y tan querida por la clase trabajadora portuense, no entiendo por qué no quieren dar un reconocimiento como el que solicitamos, ¡al que no pueden alegar siquiera de que no hay dinero!!

 

P: ¿Y qué le pareció a la familia el proyecto?

R: La familia está deseando, como pueden imaginar. Cuando hicimos la campaña por internet, toda la familia de Barcelona, de Asturias, de Olivares, de Cádiz, la gente cercana, muchas personas respondieron muy rápido. Hubo una respuesta de cartas considerable. Pero no ha servido de nada…

 

P: ¿Le ha comunicado a ellos la postura actual del Ayuntamiento?

R: Me preguntaban cómo van las cosas, claro, cada semana. Es que yo no sé qué tipo de Gobierno Municipal tiene que haber aquí, para que se haga un reconocimiento de ese tipo.

No lo entiendo, porque lo de hijo adoptivo a título póstumo es un trámite. Un expediente que un técnico municipal tiene que hacer y que en el pleno voten sí o no. Está claro que no hay voluntad ni valentía política.

 

P: ¿Ya lo has dado por perdido, la opción de que sea hijo adoptivo?

R: Nosotros realmente queríamos hacer un evento en octubre, que coincidiera con la presentación del documental que estamos haciendo sobre la vida de Mª Luisa Rendón, su esposa. En el mismo evento presentar el libro de las cartas de Daniel y alguna cosa más. Y no perdemos la esperanza de que todavía el ayuntamiento le quisiera dar el título de hijo adoptivo a título póstumo aprovechando que las nietas y muchos sobrino-nietos vendrán para el libro. Es un proceso que no cuesta nada y que realmente debería de salir del propio ayuntamiento para reconocer la importante figura que fueron.

Además queríamos proponer hacer un busto en la Plaza Peral de Daniel Ortega que se financiaría también por crowfunding. Que incluso el escultor tiene una maqueta ya preparada y estaba esperando para ponerse a trabajar.

 

P: Así quedan ellos retratados ¿Y tu respecto a Daniel y esta situación, quieres decir algo más para terminar?

R: No sé, a mí me gustaría que la gente se enterase de que el día 6 de agosto fue el 75 aniversario del fusilamiento de Daniel Ortega, un hombre bueno que vivió en El Puerto durante la Segunda República. Que se enterasen de las condiciones de su condena y del exterminio de parte de su familia por las tropas franquistas.

Queremos hacerle un homenaje e intentaremos hacer un acto en la bahía que es donde esparcieron las cenizas de Daniel y de Milagros Rendón en 1999. Y bueno que estamos haciendo esta labor, para que la gente en un futuro pueda tener conocimiento de parte de su historia. Y, al menos, más gente ahora, y gente joven, se están enterando de quién fue para El Puerto, Daniel Ortega.

Se nos acabó el tiempo, y me tuve que despedir de Manuel Almisas tras la extensa conversación. Me fui pensando en su libro, en Mª Luisa, en Daniel, y en las tremendas palabras, casi premonitorias, que él escribiera de puño y letra en una de sus cartas.

“Muero, Luisa querida, en todos los terrenos con la misma convicción férrea y tengo una esperanza sin límites en la justicia de mi causa por la que siempre luché”.

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