Conversaciones con… Begoña Criado Pérez

Begoña Criado Pérez.

Begoña Criado Pérez.

Javier.- Buenas tardes Begoña, cuando Alejandra me pasó tu contacto para concertar esta charla ponía Begoña Mayo, y Mayo es nombre de tu perro. La verdad es que yo también archivo los contactos con una referencia que me recuerde de quien se trata, y cuando te llamé me llevé un pequeño corte.

Begoña.- Fue divertido porque para mucha gente yo soy Begoña Mayo. Mayo es el nombre de mi primer perro, un galgo.

 

Javier.- ¡Me encantan los galgos!

Begoña.- Este lo tenemos desde pequeñito, no ha sufrido maltrato, no tiene miedo, bueno es…

 

Javier.- Un afortunado.

Begoña.- ¡Sí! Y por eso soy Begoña Mayo para mucha gente, porque me conocen a través del perro. Mi apellido es Criado por papá y Pérez por mamá, que hay que darle su sitio a los dos.

 

Javier.- Por el acento, me suena que no eres de aquí.

Begoña.- ¡No! Yo sí soy de aquí, el que no es de aquí es mi padre. Mi padre es vasco, del País Vasco, de ahí mi nombre, y sí que es verdad que debe ser que en casa he notado otro acento porque la gente también me lo dice, que no parezco de aquí, que no se me nota el acento de aquí.

 

Javier.- Efectivamente, no se te nota acento andaluz.

Begoña.- Soy, soy. Nacida en Puerto Real, criada en Puerto Real, trabajando en Puerto Real y viviendo aquí por elección.

 

Javier.- Pues los dos elegimos lo mismo, aunque yo vine de un poco más lejos… Verás, lo que me movió a ponerme en contacto contigo fue el anuncio de una comida a beneficio de una protectora de animales que se celebraba en El Sapo, pregunté a Alejandra y ella, como sabes, me puso en contacto contigo.

Begoña.- Sí, estoy en una protectora de animales que se llama “Siempre Contigo” que está en Rota, y llevamos la recogida de animales en el municipio. Creo que tu sabes que esa responsabilidad es función del ayuntamiento, la recogida de animales vagabundos, que se llama y en Rota, lo que se ha conseguido, desde hace diez años hasta ahora, es poner en marcha el “sacrificio cero”. Allí los animales no se sacrifican, por muchos años que lleven en la jaula, si no que siempre se intenta buscar familias…, reincorporarlos a esta sociedad que tan mal los está tratando y esa es un poco la misión que tenemos.

 

Javier.- Pero ese no es tu trabajo.

Begoña.- No, ojalá. No, no, esto es un voluntariado, por el que no cobro. Me cuesta tiempo, dinero, salud, relaciones personales, pero que volvería a hacer una y mil veces. Esto es vocacional, dedico parte de mi tiempo libre a ir a la protectora a limpiar, a quitar cacas, a bañar perros, a dar medicinas y a dar y recibir mucho amor. También llevo la página web de la protectora, que es uno de los principales escaparates que tenemos a la hora de las adopciones. Llevo también la relación con asociaciones extranjeras que nos ayudan a sacar perros al extranjero… Por desgracia España está un poco… No sé que calificativo utilizar para no ser demasiado dañina, pero a España le queda mucho que avanzar en materia de bienestar animal y países como Francia y Alemania nos están ayudando y nos están enseñando mucho.

 

Javier.- Pienso que en España, en este aspecto como en otros muchos, somos un país de extremos. O bien no nos preocupamos del tema, o sacamos las cosas de quicio cayendo en extremismos. O maltratamos a los animales (y con esto me refiero a maltratos y torturas sin sentido alguno) o pasamos a rendirles culto. No tenemos un término medio, y en el tema de mascotas, generalmente nos movemos por impulsos, por caprichos puntuales sin medir las consecuencias.

Begoña.- Mira, lo que no tiene sentido, y en eso discrepamos las protectoras en general, y las personas que estamos tan involucradas en este mundo, como tú dices, que a lo mejor se nos va un poco la olla. No tiene sentido que se están sacrificando animales sanos en las perreras en España, a razón de mil doscientos al mes, y que mientras haya criadores particulares, que ni siquiera están dados de alta, que no cumplen las normas de bienestar animal…, que están vendiendo y enriqueciéndose gracias a las modas… No tiene sentido, no… Vamos, no le encuentro sentido.

 

Javier.- Desgraciadamente no tiene sentido, como muchas otras cosas en esta vida. El único sentido que yo le encuentro es que, la gente busca el cachorrito para los niños, y cuando crece se dan cuenta que no es un juguete, que necesita cuidados, etc. y entonces estorba. Sabes que en España no somos muy dados a las mascotas como puede ser en otros países.

Begoña.- Eso justamente. No hacer frente a las responsabilidades que conlleva, ni al gasto que conlleva. Porque tener un animal en casa es un gasto, caro además. A eso… sí, sí.

 

Javier.- Hablando de gastos ¿Tenéis algún tipo de colaboración por parte del ayuntamiento?

Begoña.- El ayuntamiento de Rota, más que colaborar, es que como le hacemos el servicio de recogida de animales (las instalaciones son municipales) el ayuntamiento construyó las instalaciones y lo que hacemos en la asociación es llevarlo adelante de manera voluntaria. No es mucho, pero tampoco es poco. Es más de lo que existe en la provincia, porque en ningún otro sitio de la provincia existe el “sacrificio cero”. El resto de los ayuntamientos están funcionando con perreras que sacrifican a los diez días, o el caso de El Puerto, que además está ahora en boca de todo el mundo, por el tema de la paralización de la construcción del “centro de protección animal” que tanta falta hace, porque Patas, la asociación de aquí está luchando y partiéndose la cara por hacer las cosas en condiciones y no se lo están poniendo fácil.

 

Javier.- ¿Este no es un tema al que debería hacer frente el ayuntamiento?

Begoña.- Es su obligación legal. En muchos ayuntamientos no se hace y en otros, se hace de la manera más fácil, con perreras.

 

Javier.- Pero por lo menos se hace. Yo, Begoña, particularmente pienso que, prefiero dormir a un perro que abandonarlo en la calle, con el consiguiente riesgo de que lo atropellen, cause un accidente, etc.

Begoña.- Depende de qué tipo de animales Javier. Cuando hay un perro que ha estado acostumbrado a una familia, a un hogar, que ya es adulto, como tu muy bien decías, que no le ha faltado de nada, dejar a ese animal en la calle es condenarlo a muerte. Y además, condenarlo, como dices, a que lo atropellen, a que cause un accidente, a que muerda a personas. Lo que pasa es que debería haber alternativas, fórmulas medias… Lo que se nos olvida es que no somos los dueños de las especies. Nosotros, por ser la, entre comillas, más evolucionada no somos dueños de las especies, y no deberíamos tener la potestad de decidir sobre su vida y su muerte.

 

Javier.- Begoña, no sé porqué, cuando hablo con personas como tú, que están es protectoras de animales, la conversación se focaliza, generalmente, en los perros, pero ¿y los gatos?

Begoña.- Los gatos son un mundo aparte ¡Los gatos son superdiferentes! Rescatar a un gato adulto de la calle cuando ha vivido toda su vida en la calle… es matarlo en vida. Cuando un gato vive en una colonia que está más o menos protegida, donde se esteriliza a las hembras, que tienen acceso, más o menos, a recursos de alimentación correctos, si lo coges y lo metes, aunque sea en una protectora, aunque sea en una casa, le estás matando, le estás matando.

 

Javier.-Por supuesto, pero no me estoy refiriendo a eso, me estoy refiriendo a esos gatos callejeros que, sin control de ningún tipo, la gente alimenta. ¿Qué piensas tú de eso?

Begoña.- Vale, me quieres poner en una situación difícil.

 

Javier.-No, no te quiero poner en una situación difícil. (Aunque la situación sea difícil) Quiero saber tú opinión sobre esas personas que los alimentan sin preocuparse de las condiciones sanitarias en que se encuentra. Sin hacerse responsables de ellos.

Begoña.- Por eso he dicho lo de las colonias bien llevadas, bien administradas, por decirlo de alguna manera. Lo primero que hay que hacer es esterilizar a hembras, sobre todo a hembras, porque son las que tienen el celo y las que se reproducen. Controlar el tema de las enfermedades. Los gatos que están en las calles, la mayoría, son positivos a inmunes y a leucemias, son enfermedades que se contagian ellos mismos y que tienen una vida muy corta. Una colonia controlada que no moleste al vecindario dónde está esa colonia. Te puedo hablar de una urbanización donde yo he contado hasta treinta gatos en los portales, en los jardines, y el problema es que hay niños asmáticos. Los animales no pueden estar por encima de las personas, o del bien general. Pero hay que intervenir en esas colonias. No hay que sacrificar animales por sistema. Hay que controlar las dimensiones de esas colonias. Hay que trasladarlas si se está haciendo daño a los menores o a las personas adultas que viven allí. Hay que lograr el equilibrio de la convivencia. Esa sería mi postura. Es decir alimentar a los gatos que están en la calle, sin saber si están enfermos, si necesitan otro tipo de atención, sin esterilizar a las hembras, eso es aumentar el problema.

 

Javier.- Begoña, aunque me resulta muy agradable charlar contigo por tu naturalidad y sinceridad, y aunque quedan muchos temas en el tintero, como los animales exóticos, etc., lamentablemente el tiempo es implacable y desgraciadamente, tenemos que poner fin a esta conversación. Quiero agradecerte el tiempo que me has dedicado, y desearte que tengas el mayor éxito posible en esta labor que, de forma desinteresada, realizas.

 

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Royal

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