Conversaciones con… Carlos Cordón

Carlos Cordón.

Carlos Cordón.

Javier.- Hola Carlos, buenos días -ahora que hace sol, porque el día comenzó lluvioso-. Nos conocimos en una actuación que realizó el coro de Compartiendo Saberes en la Peña la Solera las pasadas navidades, y desde entonces -ya te lo dije en aquel momento- estoy queriendo mantener una conversación contigo. Hasta ahora no ha podido ser, pero nunca es tarde si la dicha es buena.

Carlos.- Gracias a ti Javier, yo estoy encantado de estar aquí contigo y la verdad, con un poquito de curiosidad porque no se dé que va el tema este, nunca me han hecho una entrevista, o una conversación como a ti te gusta llamarla.

 

J.- No, no es una entrevista, en una entrevista el entrevistador lleva preguntas preparadas en función de los motivos por los que la realiza. Yo solo pretendo conversar con un amigo, que me parece una persona interesante, para conocerle y compartir con él una experiencia de vida. Vengo a escuchar más que a preguntar.

C.- A lo que salga directamente ¿No? Me parece perfecto. Pues nada, yo soy padre de familia, tengo mujer y dos niños. Toda mi vida he trabajado de comercial y vendedor autónomo y ahora con la crisis estoy un poquito retirado del tema de las ventas, estoy haciendo trabajitos de reparaciones, arreglos… Chapuzas digamos, pero también está la cosa muy mal y entonces me decidí a estudiar y a prepararme un poquito para ver cómo me planteo el futuro, y aunque siempre dentro del tema de las ventas, ha querido prepararme en temas de marketing digital y páginas web que es en lo que quiero plantearme el futuro en principio.

 

J.- Por lo que veo Carlos, eres un auténtico emprendedor. Pero Carlos, yo me he movido una parte de mi vida laboral dentro del mundo comercial y conozco la gran cantidad de tiempo que esta profesión ocupa porque, un buen comercial, no puede atenerse a un horario establecido. ¿Cómo eres capaz de compaginar el trabajo y estar en un coro? ¿Qué te movió a meterte en la música?

C.- Desde jovencito, prácticamente desde que salí del servicio militar. A mí la música siempre me ha atraído y he sido muy carnavalero, y nada más terminar el servicio militar tuve la posibilidad de entrar en un coro de carnaval aquí en El Puerto, el único coro que tenía El Puerto de Santa María. Estuve un año solamente, y durante ese año conocí a un grupo de personas con las que formamos y grupito de sevillanas y rumbas, y con estos amigos estuve un par de años, más o menos, y luego conocí al que actualmente es compañero mío de grupo, Atanasio y con él y con José Gallardo, de Jerez, hijo de Antonio Gallardo y a raíz de eso, mi amigo Álvaro, que también ha pertenecido al grupo de sevillanas, me comentó que quería formar un coro en Compartiendo Saberes. Yo no conocía la asociación para nada, no sabía de qué iba. Sé que él estuvo dando clases de fotografía y quería estar con él porque nosotros éramos aficionados a la fotografía de jóvenes, le comenté que quería entrar y me dijo -vale, vale tú te vienes pero escúchame, quiero hacer un coro de sevillanas, ¿qué te parece?- Bien, si te hace falta yo entro, pero tal y como le dije sí, me dijo -Tú para dirigir el coro- Bueno, por probar no se pierde nada, compaginamos el tiempo y hacemos lo que se pueda.

 

J.- Entonces ¿El coro de Compartiendo Saberes, es un coro de sevillanas?

C.- Sevillanas y rumbas, aunque últimamente estamos haciendo cosas tipo habaneras y en Los Toruños, que es donde ensayamos, Pepe Carmona nos pidió que cantáramos el himno de Andalucía en las fiestas del “Día de Andalucía” y seguramente, haremos alguna cosilla distinta, meteremos algo de carnaval porque hay gente carnavalera dentro del coro pero, sobre todo, nos dedicamos a sevillanas y rumbas tipo rociero.

 

J.- ¿Te resultó muy difícil reunir un grupo de gente para formar el coro?

C.- Pues sí, resulta difícil, estamos escasos de personal. Somos diez y siete o diez y ocho componentes, creo y solamente teníamos un guitarrista que era Álvaro, aunque ahora ha entrado una nueva guitarrista, África, que se tiene que poner bastante al día porque hace muchos años que, esta muchacha, no toca. Pero la voluntad es lo más importante, ella quiere ponerse y yo la ha visto muy voluntariosa y adelante, ahí nos tiene para empezar poquito a poco. Pero nos hacen falta voces de hombre Javier, nada más que estamos Manolo y yo, aunque ahora se ha incorporado un nuevo componente, Daniel, al que ni si quiera conozco porque todavía no ha podido venir a los ensayos. Pero sí, necesitamos voces masculinas e incluso alguna femenina más, y un cajón rumberito. Creo que esto, poquito a poco, se irá formando Javier.

 

J.- Te pregunto esto porque, aunque me has dicho que sois diez y ocho…

C.- Sí, diez y siete o diez y ocho creo que conté la última vez.

 

J.- La vez que más os he visto, creo que erais ocho o nueve.

C.- Ese es el problema. Pero también nos viste en un momento que era un día laborable. Hay mucha gente que trabaja y no puede asistir, vienen los que pueden y tenemos que contar con ese hándicap. Incluso en los ensayos hay veces que nos juntamos ocho o nueve y a veces, hasta menos, pero hay que ir sorteando esos problemas.

 

J.- Cuando uno crea un coro y ensaya, normalmente, lo hace para actuar en público. En este aspecto ¿Cual es vuestro objetivo?

C.- En principio, por mi parte y creo que por la de la mayoría, no tenemos ningún objetivo de llegar a algo ¡A ver si me explico! No queremos participar en ningún concurso de coros rocieros ni nada parecido. Simplemente lo hacemos porque queremos divertirnos. ¡Nos gusta cantar! Me gusta cantar y aunque sea sin cobrar y sin nada, a mi no me importa perder el tiempo en cantar, porque no lo pierdo, para mi es aprovecharlo en algo que me satisface, en algo que me llena, y quiero transmitir este sentimiento al resto de componentes, que cuando lo hagan, lo hagan por placer, por gusto y que poquito a poco llegaremos a donde tengamos que llegar. No tengo ninguna meta en principio, ninguna.

 

J.- De acuerdo, pero yo venía a referirme a que, aparte el hecho de que en los ensayos uno disfruta y se divierte, pero cuando uno realmente disfruta y se divierte es cuando muestra a los demás lo que ha conseguido ensayando, el resultado de ese trabajo. Pienso que en algún momento querréis mostrar en público vuestro trabajo.

C.- En donde sea, como por ejemplo en La Solera, donde ya hemos estado. Hemos hecho un par de cosas en Los Toruños, entre ellas una “zambomba”. En donde sea Javier y para quien nos llame. Por ejemplo, Pepe Valencia nos llamó para una charla que dio sobre las habaneras y quiso que cantáramos, cerrando su charla, las Habaneras de Cádiz de Carlos Cano. También hemos actuado en su programa en la radio. Donde nos llamen, allá vamos, pero lo importante ¡divertirnos!

 

J.- Puestos a soñar ¿Cuál sería, Carlos, tu ilusión para el coro?

C.- La única ilusión que tengo con el coro, y ya creo que es bastante, es simplemente que se forme, que llegue un momento en que digamos que ya tenemos unos integrantes fijos y no necesitamos a nadie más, aunque el que quiera incorporarse que se incorpore, pero ya tenemos un coro sólido, un coro que ya tiene un bagaje. Creo que esa es mi única ilusión con el coro, que lleguemos a algo, que tenga un pequeño nombre y que nos reconozcan, como por ejemplo al Orfeón Portuense que ya llevan muchísimos años y además, cantando maravillosamente. Que nosotros tengamos un pequeño sitio dentro de los coros rocieros.

 

J.- Cambiando de tema ¿Cómo lleva tu familia tu dedicación al coro?

C.- Yo creo que como casi todo el mundo. Cuando tienes que dejar la casa por trabajo no hay problema, pero cuando es para cachondeo no gusta mucho. No, pero bueno, mi mujer me conoció encima de un escenario, estaba bailando y yo la estaba guiñando el ojo. Imagínate, si me conoció así… Yo no voy a cambiar, algo que a mí me gusta no me lo puede quitar nadie y ella lo entiende y lo comprende y viene -a los ensayos no ha venido nunca, aunque me gustaría que viera lo que hacemos- pero cuando hemos actuado en cualquier sitio siempre ha estado. Mis niños me dicen que canto muy mal (se ríe), que rollo del coro. Bueno, son pequeños todavía y es lo que les sale. Pero bien, en líneas generales bien, no puedo decir otra cosa Javier.

 

J.- Carlos, por lo que hemos hablado, he creído entender que, independientemente del coro de Compartiendo Saberes, formas parte de otro grupo de sevillanas ¿Estoy en lo cierto?

C.- Claro, yo canto en uno donde llevamos una trayectoria, digamos, más profesional. Cobramos por cantar porque llevamos ya muchos años, con Atanasio creo que ya son diez y ocho años cantando, y hemos recorrido todas las ferias de esta zona, Sevilla, Sanlúcar, El Puerto, Jerez, Chiclana, el Rocío, etc. Una trayectoria mucho más larga y de forma más profesional. Tenemos nuestro repertorio y llevamos un mini-disc donde tenemos las músicas orquestadas y nosotros solo ponemos la voz. Sin llevar músicos suena como un disco.

 

J.- Carlos, me admira la afición que tienes por la música. ¿Quieres añadir algo a esta conversación?

C.- Hacer una llamada a todos aquellos que les guste el tema rociero, el ambiente de feria, de sevillanas, de rumbas, que se venga con nosotros y pruebe a cantar con nosotros que, por lo menos, lo vamos a pasar muy bien. Ensayamos todos los martes de seis a ocho en la casa de Los Toruños y el que quiera puede pasarse por allí. Y recordar que necesitamos voces masculinas.

 

J.-Muchas gracias Carlos. Espero que, en breve, completéis las voces que os faltan y deseo alcancéis mucho éxitos.

 

-> Más “Conversaciones con..”, aquí

Comentarios

Debes registrarte para escribir un comentario Nombre