Una apuesta por la aconfesionalidad de la administración local

Mariano Rajoy en un acto institucional.

Mariano Rajoy en un acto institucional.

El artículo 16.3 de la actual Constitución Española recoge de forma expresa el carácter aconfesional del estado: “Ninguna confesión tendrá carácter estatal”. Casi cuarenta años después, los intentos de hacer efectivo este principio de aconfesionalidad siguen siendo noticia, prueba evidente de que el debate sobre la separación entre Iglesia y Estado ni está superado ni está cerrado. Otra consecuencia de aquella transición que ni fue tan modélica ni fue tan acuerdo entre iguales.

En concreto, me refiero a la decisión del nuevo gobierno local de Zaragoza, formado por Zaragoza en Común -candidatura de unidad popular que se hizo con la alcaldía de la capital aragonesa en las pasadas elecciones municipales-, que ha planteado una reforma del Reglamento de Protocolo local que elimina la obligación de que los/as representantes municipales participen en actos religiosos como las procesiones de Semana Santa, el Corpus u otros actos confesionales similares. De esta manera, las concejalas y concejales zaragozanos podrán acudir a actos de índole religiosa (de cualquier religión, no solo la católica) a título personal y de acuerdo con sus creencias, pero no en calidad de concejal/a o en representación de la Corporación.

Esta iniciativa de Zaragoza en Común es sin duda un gran paso adelante para garantizar la aconfesionalidad de las administraciones públicas y una medida muy deseable para una institución municipal como la portuense que tanto orden necesita en este aspecto tras estos últimos ocho años de gobierno del Partido Popular, y muy especialmente durante el mandato del ex-alcalde Alfonso Candón, en los que El Puerto se ha convertido en un ejemplo de cómo usar las instituciones públicas para, desde el convencimiento ideológico, estrechar las relaciones entre la institución local y la Iglesia Católica, dándole a ésta última notoriedad en todos los aspectos de la vida municipal y la sociedad portuense.

En este nuevo tiempo político abierto en El Puerto es necesaria una apuesta clara por la aconfesionalidad de la administración municipal. No se trata de buscar el enfrentamiento -quienes quieran verlo así se equivocan-, se trata simple y llanamente de cumplir un precepto constitucional y de colocar a las instituciones públicas y las eclesiásticas en la posición que a cada una le corresponde.

En definitiva, bien podría resumirse todo esta columna en aquella frase de un joven Julio Anguita, a la sazón Alcalde de Córdoba: “Usted no es mi obispo, pero yo sí soy su alcalde”.

Comentarios

Royal

4 Respuestas a Una apuesta por la aconfesionalidad de la administración local

  1. Primero

    Pandilla de retrógrados revisionistas y revanchistas, existen celebraciones muy arraigadas en el sentir popular que trascienden cualquier consideración religiosa, y yo soy católico.

  2. Ciudadano no resentido

    Todo el texto sòlo busca confrontar. Se cree que todo el mundo es tonto. Y despuès de la aconfesionalidad, la propia Constituciòn establece que la Iglesia Catòlica es la decmàs arraigo en España. Pero ésto no lo reconocen ni lo haràn estos falsos progresistas cargados de envidia y resentimiento que se creen que con palabras pomposas ocultan sus siniestras intenciones.

  3. Respeto al lector

    Artículo 16.
    3.Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y MANTENDRAN LAS CONSIGUIENTES RELACIONES DE COOPERACION CON LA IGLESIA CATOLICA Y DEMAS CONFESIONES.

    Si vas a dar tu opinión, opina lo que quieras e intenta convencer. Pero si vas a apoyarte en el cumplimiento de un artículo, por lo menos ten la decencia de no sesgar lo que no te conviene y trata al lector con mas respeto, J.L. Bueno.

  4. Alvaro

    El tal José L. Bueno juega a hacerse el tonto y creer que todo lector lo sea. Informa de un precepto constiticional pero no lo termina. Buenos comentarios los anteriores, me habéis ahorrado decir nada más.

Debes registrarte para escribir un comentario Nombre